24 de marzo de 2019
30 de mayo de 2014

Junta confirma la reproducción del tritón pigmeo en las charcas interdunares construidas en el Cabo de Trafalgar

Junta confirma la reproducción del tritón pigmeo en las charcas interdunares construidas en el Cabo de Trafalgar
EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA

CÁDIZ, 30 May. (EUROPA PRESS) -

Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio han constatado la reproducción del tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) en el conjunto de charcas interdunares construidas en el Cabo de Trafalgar, en el término municipal de Barbate (Cádiz).

Según destaca la Junta en un comunicado, este hecho confirma la colonización natural de estos enclaves por parte de este anfibio, incluido en el Listado Andaluz de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del que se estima que cuenta en Andalucía con algo más del 50 por ciento del total de sus localizaciones.

En la actualidad, la población de esta especie se encuentra muy aislada debido a la desaparición de hábitats propios para su reproducción y al aumento de la temporalidad de los existentes.

En el marco del Programa de Actuaciones para la Conservación de Anfibios Amenazados de Andalucía, cofinanciado por la Unión Europea, se construyeron en 2009 dos grupos de charcas con cerramientos independientes para evitar la entrada de ganado y proteger así un amplio perímetro terrestre alrededor de las mismas.

Su ubicación en el complejo dunar del Cabo de Trafalgar se debe a que es uno de los sistemas de microhumedales interdunares más importantes de Andalucía y de una "gran riqueza" herpetológica, lo que motivó su inclusión en el Plan Andaluz de Humedales.

Gracias al buen funcionamiento hídrico de estas charcas se han podido reproducir, además del tritón pigmeo, otras especies de anfibios como el sapo corredor (Bufo calamita) y el sapo de espuelas (Pelobates cultripes).

Desde su construcción, estos humedales han ido desarrollando una abundante vegetación sumergida, un hecho "clave" para la reproducción del tritón pigmeo, cuya hembra envuelve individualmente cada huevo en hojas de terminados macrófitos acuáticos.

Esta evolución ha permitido que en 2012 se identificaran las primeras puestas de la especie en una de las cuatro charcas, aunque ha sido esta primavera cuando en los muestreos realizados se ha comprobado la existencia de larvas en la totalidad de estos enclaves, cuyo nivel de agua era suficiente para que pudieran completar la metamorfosis.