18 de septiembre de 2019
3 de mayo de 2014

La Protectora de Málaga vuelve a abrir sus puertas para concienciar contra el abandono de animales

Organiza un mercadillo solidario con el que recaudar fondos para poder desarrollar su labor

La Protectora de Málaga vuelve a abrir sus puertas para concienciar contra el abandono de animales
EUROPA PRESS/DIPUTACIÓN DE MÁLAGA

MÁLAGA, 3 May. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Protectora de Animales y Plantas de la capital sigue intentando concienciar a los malagueños de la situación "extrema" en la que se encuentra el refugio de La Virreina y de la necesidad de evitar los abandonos y de que aumenten las adopciones. Para ello, este sábado ha organizado un mercadillo solidario, con el que también persigue recaudar fondos para seguir desarrollando su labor.

La presidenta de la Sociedad Protectora de Málaga, Carmen Manzano, ha insistido en que el refugio "ya ha cruzado la línea roja de su capacidad", acogiendo a casi 800 animales cuando estas instalaciones están construidas para albergar a menos de 300.

Ésta es la segunda vez que la Sociedad Protectora de Animales y Plantas lleva a cabo el mercadillo solidario, tras la buena acogida que tuvo en abril. El objetivo, según ha señalado Manzano a Europa Press, es que esta iniciativa tenga lugar una vez al mes.

Durante la mañana de este sábado el refugio está abierto para que los ciudadanos puedan encontrar todo tipo de complementos para sus mascotas, además de productos de la Protectora, tales como camisetas o tazas, pero sobre todo es una oportunidad de conocer estas instalaciones y la labor que se desarrolla en ellas.

"TRAGEDIA"

"Es un modo de que los ciudadanos vean la tragedia que viven casi 800 animales, que, aunque estén muy bien cuidados, no pueden tener unas condiciones adecuadas porque las instalaciones se han quedado pequeñas", ha advertido Manzano, quien ha hecho hincapié en la necesidad de concienciar de esta situación a la población, especialmente a los niños.

En este punto, la responsable de la Protectora ha incidido en que el mensaje que hay que trasladar es que "un perro abandonado es un perro enjaulado". Una idea que tratan de transmitir los voluntarios durante la visita a estas instalaciones, situadas en el Camino de las Erizas.