23 de abril de 2019
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  • 27 de julio de 2014

    Alcalá la Real ve más lejos el riesgo de desprendimientos un año después de la caída de una roca de 100 toneladas

    ALCALÁ LA REAL (JAÉN), 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

    Una serie de actuaciones y trabajos de estabilización en la cornisa de los Llanos ha permitido alejar el riesgo de desprendimientos en la localidad jiennense de Alcalá la Real cuando se cumple un año de que de dicho cerro cayese una roca de aproximadamente 100 toneladas de peso que dio a parar al llamado camino de la Cruz del Rayo.

    Así lo han confirmado a Europa Press fuentes municipales de Alcalá la Real, que han recordado la serie de trabajos que se han llevado a cabo desde entonces para, primero, retirar de la vía la roca caída y, después, evitar posibles nuevos desprendimientos de la cornisa de los Llanos.

    En concreto, las primeras actuaciones que se llevaron a cabo "de forma urgente e inmediata" en el lugar del desprendimiento consistieron en la construcción de un terraplén de unos 70 metros de longitud y una altura mínima de cuatro metros al pie del afloramiento rocoso que sirviera de "barrera de retención" de los bloques rocosos que pudieran desprenderse, una tarea en la que se emplearon siete días.

    Seguidamente, se utilizó la técnica de "mortero expansivo" para fracturar la roca en bloques de menor tamaño, "evitando vibraciones", paso previo a su eliminación, que requirió de un mes de tiempo y para lo cual el camino de la Cruz del Rayo se mantuvo cortado al tráfico tanto peatonal como rodado.

    Después se llevó a cabo un "estudio geotécnico" que incluyó "reconocimiento, ensayos, redacción de informe y proyecto constructivo", de la estabilidad de "la totalidad de la longitud del macizo rocoso con riesgo de afección a la zona urbana" de Alcalá la Real, según han señalado las fuentes municipales, que han precisado que una vez que se realizó dicho estudio, para cuya elaboración se necesitaron cuatro meses, se valoraron los "riegos ciertos previsibles" y se redactó el proyecto de actuaciones encaminadas a la "estabilización" del roquedo, se planificó la ejecución de las siguientes tareas.

    De cara a estabilizar la cornisa de los Llanos para "evitar que se repitieran los desprendimientos", el Ayuntamiento ha promovido una serie de actuaciones, comenzando por unos trabajos previos que se materializaron durante dos semanas y que consistieron en el "desbroce manual, desmonte y perfilado" de taludes, y el acondicionamiento de una plataforma para la ejecución de los trabajos.

    La consolidación del macizo rocoso se ha llevado a cabo mediante la ejecución de unos 870 metros de 'bulonado' con barra tipo 'gewy' de 32 milímetros de diámetro, el extendido de unos 135 metros de malla galvanizada triple torsión ocho por 10-15 milímetros reforzada, adosada a talud, la ejecución de aproximadamente 70 metros cúbicos de muros pie de amigo con hormigón proyectado, el empleo de unos 110 metros cúbicos de hormigón proyectado tipo 'D-400' con espesor medio de diez centímetros, y el extendido de aproximadamente 1.000 metros cuadrados de malla galvanizada triple torsión ocho por 10-15 milímetros, adosada a talud. Todas estas tareas se han desarrollado durante seis semanas.