14 de noviembre de 2019
14 de julio de 2010

CCOO destaca que el consejo de CajaGranada ya no tiene potestad para decidir sobre el SIP

CÓRDOBA, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de CCOO en Andalucía, Francisco Carbonero, destacó este miércoles el hecho de que, tras la modificación de la Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros (Lorca), CajaGranada ya no tiene potestad, por sí misma, para decidir sobre el proceso de fusión fría que ha iniciado con Caja Murcia, Caixa Penedès y Sa Nostra, puesto que la nueva norma fija que la decisión de salirse del proyecto "ahora depende de la autorización del Banco de España".

En rueda de prensa, Carbonero reaccionó así ante el hecho de que las direcciones de CajaGranada, Caja Murcia, Caixa Penedès y Sa Nostra han planteado a los sindicatos que "hay cerca de 1.000 trabajadores mayores de 55 años que podrían ser prejubilables en tres años" en estas cuatro cajas, en el marco del Sistema Integrado de Protección (SIP), también llamado fusión fría, que han puesto en marcha.

A este respecto, Carbonero argumentó que, "si prejubilarse no es perder empleo, pues seguramente será así y, aunque es verdad que los trabajadores no pierden condiciones, en cualquier caso a la posición de CCOO ya se le ha dado la razón con lo que apareció ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en relación a la modificación de Ley de Cajas, y es que Caja Granada dijo que iba a buscar espacios fuera de Andalucía, apostando por una SIP, por una fusión fría, y CCOO ha dicho siempre que esto era la opción para bancarizar las cajas de ahorros, y claro, la decisión de salirse de ahí ya no depende de Caja Granada, sino que ahora depende de la autorización del Banco de España".

En este sentido, Carbonero señaló que "está muy bien que se respeten las decisiones de los órganos de dirección de las cajas", algo que CCOO valora "muy positivamente, pero los órganos de gobierno de las cajas deben velar por los intereses de los ciudadanos y a veces quienes se sientan en los consejos de administración de las cajas piensan más en cuestiones más particulares que en los intereses generales de los ciudadanos". "Parece que hay que respetar mucho lo que ellos decidan, pero ellos deciden a veces cosas que respetan poco los intereses generales", concluyó.