20 de octubre de 2019
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  • 6 de junio de 2018

    Cineastas reflexionan en Granada sobre la presencia de la violencia en la producción fílmica latinoamericana

    Cineastas reflexionan en Granada sobre la presencia de la violencia en la producción fílmica latinoamericana
    EUROPA PRESS

    GRANADA, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

    La cuarta jornada del XI Festival de Cines del Sur, que se celebra estos días en Granada, ha acogido el encuentro entre cineastas 'Violencia y cine en Latinoamérica', para analizar cómo las experiencias vitales y las situaciones políticas que se dan en países como Brasil, México o Uruguay influyen en su producción fílmica.

    Según ha informado Cines del Sur en una nota de prensa, en el encuentro han participado la directora brasileña Lúcia Murat --que compite por la Alhambra de Oro en la Sección Oficial de esta edición con 'Praça Paris'--, el director mexicano Alejandro Ramírez Corona --en la misma categoría con 'Mente revólver'-- y la productora uruguaya Florencia Arbiza --que participa en el ciclo Docs&Music con 'Dos orientales'--. La mesa ha estado moderada por el director del festival, José Sánchez-Montes.

    Los tres cineastas han explicado sus experiencias vitales particulares y cómo la situación de sus respectivos países ha afectado a sus carreras, desde las circunstancias particulares de Brasil, México y Uruguay. También han comentado los problemas con la recuperación de la memoria histórica en todo el continente y la dificultad de que los cines locales compitan con los 'blockbusters' de Estados Unidos en sus propios mercados.

    En concreto, Murat ha narrado brevemente su experiencia como presa política y torturada durante la dictadura en Brasil y que ese "contacto directo con la violencia" define "casi todo" lo que hace como directora. 'Praça Paris', que habla de las favelas de Río de Janeiro "lo he tenido en la cabeza durante 15 años, y refleja una violencia general muy grande que se relaciona con el tráfico de drogas y sobre todo con la desigualdad social".

    Por su parte, Alejandro Ramírez Corona ha explicado que en su película quiso explorar "cómo se va transformando la mente de alguien que se convierte en sicario". Preguntado sobre el miedo que puede tener un cineasta por realizar películas que denuncien la situación de violencia, ha respondido que, al menos en México, la violencia no se vive como cineasta, sino "como ciudadano, y eso se refleja en el cine".

    Florencia Arbiza ha puesto el contrapunto optimista a sus acompañantes valorando que, pese a que la situación en el continente es peor que hace unos años, "hay tantas buenas noticias como malas", sobre todo en cuanto a la situación de la mujer. Aunque admite que Uruguay es "el paraíso" en comparación con su entorno, "falta un montón, pero el continente está despertando".