22 de octubre de 2019
7 de mayo de 2014

Juzgan desde este miércoles a un perito acusado de mentir en un juicio por ruidos

GRANADA, 7 May. (EUROPA PRESS) -

La Sección Primera de la Audiencia de Granada enjuicia este miércoles y jueves a un ingeniero industrial acusado de mentir acerca de los datos de un informe que realizó como perito para un juicio por los ruidos ocasionados por un pub en la capital granadina.

La Fiscalía de Granada solicita para él una pena de un año y nueve meses de cárcel, multa de 1.500 euros e inhabilitación para profesión, oficio, empleo o cargo público por un periodo de nueve años por un delito contra la administración de justicia en su modalidad de falso testimonio en causa judicial.

Según consta en el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, al que ha tenido acceso Europa Press, el procesado, Juan M.F.C., debía hacer las mediciones necesarias para determinar si el pub Capitán Morgan cumplía con la normativa vigente en materia de ruidos, después de que hubiera sido denunciado por una vecina al local de ocio.

Así, con el objetivo de realizar la pericia, se desplazó al domicilio de la vecina afectada a las 00,00 horas de la madrugada del 8 de abril de 2010, y permaneció allí hasta las 3,00 horas. En ese intervalo de tiempo, y valiéndose de los medios técnicos necesarios realizó diversas mediciones del ruido que se percibían desde la vivienda de la mujer, tanto del ruido mientras en el pub había actividad musical, como del ruido de fondo, con el local sin actividad.

Fruto de las mediciones, elaboró un informe fechado el 13 de abril de 2010 y lo aportó al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo 1 de Granada, ante el que ratificó su pericia en la vista celebrada el 19 de abril de ese mismo año. En el mismo concluía que el nivel de ruido percibido era de 29,7 decibelios, es decir dentro del límite establecido, situado en 30.

No obstante, el acusado, "perfecto conocedor de las obligaciones inherentes a su profesión así como las propias del cargo-función para la que había sido expresamente designado" faltó "intencionadamente" a la verdad al hacer constar en su informe datos y circunstancias que no se correspondían con lo realmente acontecido.

Según el fiscal, mintió acerca de las horas a las que se realizaron las mediciones, y también cuando se refirió a la ayuda que supuestamente había recibido de un compañero para controlar que el pub no hiciera manipulación sobre el equipo de música y sonido en el momento de la medición. Además, "movido por el mismo ánimo de atentar contra el buen funcionamiento de la administración de justicia en el seno de un procedimiento judicial", omitió igualmente referencia alguna a los ruidos "impulsivos", pese a que esto era necesario para que la medición fuera correcta.

Por último, y pese a que indicó en su informe que no observó manipulación en los equipos de música, "ocultó" que ésta sí se produjo, por cuanto las mediciones se realizaron emitiendo música hasta 10 decibelios, por debajo del límite al que estaba ajustado el limitador, de 88 decibelios, y tampoco "reflejó" las incidencias en los registros sonográficos ni el dato de que el local no disponía del aislamiento exigido por la legislación vigente.