21 de octubre de 2019
18 de septiembre de 2018

La Universidad de Córdoba analiza la variación genética en razas ovinas en busca de la 'superoveja'

La Universidad de Córdoba analiza la variación genética en razas ovinas en busca de la 'superoveja'
UCO

CÓRDOBA, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigación del Departamento de Genética de la Universidad de Córdoba (UCO) analiza la variación en los genes de cinco razas ovinas españolas de carne, como primer paso para aumentar la rentabilidad de la ganadería a través de una 'superoveja'.

Según ha informado la UCO, para llevar a cabo este trabajo, los investigadores se han preguntado "¿cómo facilitaría la tarea de quienes se dedican a la cría de ovejas de carne contar con una herramienta para seleccionar, previamente, la raza que más se adecuase a su tarea?".

A partir de ahí, el grupo de investigación AGR-2018 'Mejora y conservación de los recursos genéticos de los animales domésticos' han pensado en el ahorro de tiempo y dinero que supondría contar con un panel de marcadores para seleccionar una raza con unos genes asociados a una producción de carne en tiempo y forma mejores que los actuales, y eso lo que ha llevado a estos investigadores de la UCO a contar ovejas y, sobre todo, a analizar la variabilidad genética de su ARN (ácido ribonucleico).

Los investigadores Amparo Martínez, Vicenzo Landi y Juan Vicente Delgado, en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona y varias asociaciones de criadores, han analizado el ARN, que es el encargado de traducir a proteínas la información escrita en el AND, de cinco razas de carne autóctonas españolas muy distantes en la cadena evolutiva: Canaria de Pelo, Roja Mallorquina, Gallega, Xisqueta y Ripollesa.

Tomando como muestra el músculo longissimus dorsi, que está situado en la zona del lomo de la oveja y que es el que se utiliza generalmente para evaluar la calidad de la carne, han secuenciado el ARN de 50 individuos dividido en cinco grupos de diez individuos por cada raza.

Este estudio descriptivo revela que existe una notable diferencia genética entre las cinco razas estudiadas, pero que alrededor del 72 por ciento de los polimorfismos (variaciones de un individuo a otro) encontrados con respecto al genoma de referencia, con el que se suelen comparar todos estos estudios, son compartidos por al menos dos de los grupos analizados y que el diez por ciento están en los cinco grupos estudiados.

De hecho, a nivel general, todas comparten una mayor expresión de los genes relacionados con la actividad muscular y, por tanto, el equipo investigador encuentra gran similitud en la expresión genética de las razas estudiadas.

La lógica que atraviesa este resultado se sustenta en varios preceptos: todas las razas estudiadas son de carne y tienen un origen común, sin dejar atrás que sólo hay un único punto de domesticación de la oveja desde el que luego migraron a las diferentes posiciones geográficas del planeta.

A pesar de las diferencias compartidas por los cinco grupos, también se extrae que el campo de polimorfismos propios (no compartidos) de cada grupo es bastante extenso, lo que permite un margen de maniobra interesante de cara a poder caracterizar esas diferencias y establecer los paneles de marcadores que ayuden a los ganaderos a elegir el genoma de la raza que van a criar, asegurándose una mejor producción gracias a la precocidad. En definitiva, apostar por la raza que, en las mismas condiciones externas, sea capaz de crecer antes y más.

En la búsqueda de la raza ovina más productiva, en este estudio descriptivo se analiza el AND como primer estadio. En una segunda fase, habrá que demostrar que los SNPs (SingleNucleotidePolymorphism), que son los marcadores polimórficos empleados, se asocian realmente a mejores características del animal.

Por todo ello, para completar el ciclo es necesario realizar estudios de asociación en los que se compruebe cómo se traducen estos polimorfismos en las características del animal, a través de datos fenotípicos, como la pesada de los animales, datos de crecimiento y otros datos morfológicos. Una vez se han logrado desgranar las bases del genoma de cada raza, solo queda ver cómo se expresan en vivo y en directo.

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