22 de mayo de 2019
16 de febrero de 2008

La Asociación Sofía El Refugio da en adopción al extranjero más de 50 galgos en 2007, "salvándolos de una muerte segura"

Más del 90 por ciento de los propietarios de mascotas en Andalucía prefieren comprar el animal que adoptarlo

SEVILLA, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Asociación para la integración familiar de animales abandonados Sofía El Refugio Escuela, con sede central en Sevilla, dio en adopción en el extranjero a más de medio centenar de galgos españoles durante 2007, "salvándolos de una muerte segura a manos de sus dueños, en muchas ocasiones cazadores", según aseguró a Europa Press una de sus portavoces.

Las adopciones en el exterior suponen para esta asociación el 45 por ciento del total de las que gestiona en España y alcanzaron el pasado año la cifra más elevada desde su constitución, hace más de cuatro años. Éstas se realizan en colaboración con 'Greyhounds Rescue Holland' -'Rescate de galgos, en español-- mayoritariamente en países del norte de Europa, en este caso Holanda, porque allí "tienen otra cultura en el respeto a los animales" y no le prestan tanta atención a la raza o la edad del animal.

La mayoría de estos animales que viajan al extranjero, a pesar de que siempre lo hacen en buenas condiciones de salud, suelen presentar mutilaciones, problemas en sus extremidades, viejas heridas e incluso amputaciones, "fruto de su pasado como cazadores y de una vida en la que nunca les prestaron atención".

"Sus dueños, cuando el animal ya no le es útil, lo abandonan a su suerte, les disparan para que se alejen o, en el peor de los casos, los intentan ahorcar". "Muchas veces los animales logran liberarse de la soga y deambulan con el cuello semiseccionado hasta que fallecen por inanición sino son ayudados", como fue el caso de 'Ocho', un galgo encontrado en la localidad sevillana de Gerena con una cuerda clavada a más de dos centímetros de profundidad.

Los canes, que viajan siempre vacunados, esterilizados, con microchip y contrato de adopción, lo hacen en un 'galgo-taxi' que viene desde Holanda y viaja regularmente para hacer los traslados. De igual modo, hay colaboradores que participan como padrinos de vuelo y aceptan trasladar el animal en su nombre durante el trayecto aprovechando un viaje a Andalucía.

Una vez allí, la vida del animal adoptado es supervisada regularmente por colaboradores holandeses que se cercioran de que el galgo se encuentra en buenas condiciones. Asimismo, sus propietarios suelen 'colgar' en internet fotos de los "adoptados" para que los que cuidaron de él en España puedan disfrutar de la nueva vida del perro.

"NULA CULTURA DE ADOPCIÓN".

Por otro lado, fuentes de Sofía criticaron que más del 90 por ciento de las personas que se deciden a tener un animal de compañía "lo adquieren en una tienda" y que el porcentaje que se decanta por adoptar es "muy pequeño". "En nuestro país aún no existe una cultura de adopción, la gente suele buscar una raza y una edad determinada y no piensan que hay muchos animales abandonados en refugios con esas características".

El Refugio Escuela advirtió también de una práctica muy común consistente en practicar un corte en el cuello del animal, en la zona en la que va insertado el microchip identificativo, de manera que en el caso de que el perro sea hallado no sea posible averiguar quién es el responsable de su desamparo, puesto que constituiría un delito".

La Ley de Protección de los animales de la Junta de Andalucía persigue y castiga las conductas relacionadas con el abandono o maltrato de animales y las considera como infracciones muy graves. No obstante, la portavoz de la organización recordó que en la mayoría de las ocasiones no se identifica al autor y que, cuando se le localiza, "finalmente acaba por abonar una sanción ridícula, si se tiene en cuenta que ha atentando contra una vida".

La política de esta asociación se basa en no entregar en adopción a los galgos dentro del territorio español porque, pese a ser posible encontrar un adoptante responsable para ellos, en muchas ocasiones son robados a sus propietarios, ya sea para cazar o para criar otros perros.

Sofía El Refugio Escuela explicó que, muy contrariamente a lo que gente cree, el galgo es un excelente animal de compañía que se adapta perfectamente a la vida en familia. De su carácter destaca su compañerismo, amor, alegría y fidelidad y su temple tranquilo, tímido y silencioso.