19 de abril de 2019
  • Jueves, 18 de Abril
  • 16 de abril de 2008

    Casi la mitad de andaluzas que cree que su anticonceptivo pierde eficacia por un mal uso no utiliza protección adicional

    SEVILLA, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

    El 47 por ciento de las andaluzas que considera que la eficacia de su método anticonceptivo puede estar comprometida por un mal uso continúa manteniendo relaciones sexuales sin protección adicional, según se desprende del estudio de ámbito nacional 'Consecuencias del uso de anticonceptivos hormonales', realizado por el Círculo de Estudio en Anticoncepción (CAE).

    En el caso andaluz, esta investigación realizó encuestas a un total de 3.961 andaluzas de entre 18 y 49 años, que usan la píldora diaria, el anillo mensual o el parche semanal. Según informó hoy en una nota el CAE, se trata de la "mayor investigación" sobre anticoncepción femenina realizada hasta la fecha, siendo "una muestra representativa de lo que le ocurre a dos millones de mujeres en España que usan los métodos analizados en el estudio".

    Dicha encuesta sostiene que el temor a quedarse embarazada por un mal uso del método anticonceptivo se duplica entre las mujeres que emplean el parche semanal frente a las que usan métodos mensuales, como el anillo. Así, los olvidos o retrasos en la toma provocan que el 45,9 por ciento de las usuarias del parche en España afirman que temen haberse quedado embarazadas. Por contra, para las usuarias del anillo este porcentaje cae al 21 por ciento.

    Por comunidades autónomas, Murcia (50%) y Canarias (49%) son las comunidades donde las mujeres muestran mayor temor a quedarse embarazadas, mientras que las que menos miedo tienen son las navarras (18,6%) y las vascas (23,4%).

    Según el estudio, la píldora, dadas sus características de uso con más posibilidades de olvidos o retraso, es el anticonceptivo hormonal combinado que ocasiona mayores preocupaciones. Así, el 66,6 por ciento de las usuarias de la píldora en Andalucía admite haber olvidado o retrasado en alguna ocasión su toma diaria. De éstas, el 15,4 por ciento reconoce que le pasa frecuentemente.

    Por su parte, el 31,3 por ciento de las usuarias del parche y el 18,5 por ciento de las usuarias del anillo mensual reconoce olvidar o retrasar la colocación o retirada del método.

    "MÁS EFICACIA" DE MÉTODOS NO DIARIOS.

    En opinión del doctor Iñaki Lete, miembro del grupo médico responsable del trabajo, "los métodos no diarios, como el anillo mensual, han demostrado un claro beneficio para la mujer ya que, al producirse menos olvidos, existe un menor riesgo de embarazo no deseado según los resultados de la encuesta".

    Ante la sospecha de una eficacia comprometida debida a un mal uso de los métodos hormonales combinados, el 45,1 por ciento de las usuarias andaluzas de la píldora afirma haberse realizado un test de embarazo y el 17,2 por ciento ha tomado la píldora del día después.

    De igual forma, el 42,1 por ciento de las usuarias del parche reconoce también haberse hecho un test de embarazo y un 10,1 por ciento haber recurrido a la píldora del día después. Por contra, entre las usuarias del anillo se dieron los porcentajes más bajos, con un 29,7 por ciento de utilización del test de embarazo y un 8,2 por ciento del uso de la píldora del día después, según este trabajo.

    CONSECUENCIAS EMOCIONALES.

    El informe 'Consecuencias del uso incorrecto de anticonceptivos hormonales' revela igualmente las repercusiones emocionales del uso incorrecto de los métodos anticonceptivos hormonales en las mujeres. La duda de la eficacia de los métodos anticonceptivos hace que las mujeres se sientan "angustiadas, asustadas y preocupadas por este hecho".

    Estos sentimientos, agrega el informe, conllevan que el 24,7 por ciento de las andaluzas encuestadas manifiesten no poder concentrarse en su trabajo o estudios cuando consideran que pueden estar embarazadas e, inclusive, el 3,8 por ciento admite ausentarse de sus obligaciones laborales o estudiantiles.

    Andalucía es una de las comunidades donde las mujeres, el 20,6 por ciento, observan una mayor influencia negativa en su relación de pareja al haber utilizado de forma incorrecta su método anticonceptivo. Las mujeres navarras son la que mayor influencia muestran en sus relaciones sentimentales, en un 31,9 por ciento, mientras que las que menos ven afectadas sus relaciones de pareja son las vascas y canarias, con un 8 y 9 por ciento, respectivamente.

    CAMBIO DE MÉTODOS.

    Entre las mujeres encuestadas al inicio del estudio, la píldora fue el método anticonceptivo más usado (62,8%), le siguieron las usuarias del anillo (22,8%) y las del parche (14,3%). Tras evaluarse las consecuencias emocionales, la mayoría de las mujeres decidió continuar con su método, el 94,9% de las mujeres que utilizaban el anillo mensual se mantuvieron fieles a su uso; mientras que ese porcentaje era menor en la píldora diaria y el parche semanal, con un 57,3 y 54,2 por ciento, respectivamente.

    En los casos en que las mujeres decidieron cambiar, lo hicieron a favor de una pauta de administración menos exigente, principalmente hacia el anillo mensual. Al finalizar el estudio, la mayoría de las mujeres escogieron el anillo mensual como método anticonceptivo, 50,5 por ciento, frente al 37,2 por ciento de la píldora y el 12,1 por ciento del parche.

    Este informe ha sido publicado este mes en la revista científica internacional 'Contraception'. El 'Círculo de Estudio en Anticoncepción' es un grupo integrado por once especialistas en ginecología de reconocido prestigio de distintas comunidades.

    Lo integran los doctores Iñaki Lete, jefe Servicio de Ginecología del Hospital Santiago Apóstol de Vitoria; Ezequiel Pérez-Campos, jefe de Servicio de Ginecología del Hospital General de Requena, Valencia; Roberto Lertxundi de la Clínica Eskalduna de Bilbao; Marta Correa, del Hospital Universitario de Santa Cruz de Tenerife; Esther de la Viuda, del Universitario de Guadalajara; Ángeles Gómez, del Centro de Planificación Familiar Alicante 3; José Vicente González, del Clínico Universitario Lozano Blesa, de Zaragoza; María Teresa Martínez, del Universitario de Guadalajara; Nicolás Mendoza, de la Clínica Margen de Granada; Javier Robledo, del Hospital General de Requena (Valencia), y Nuria Parera, del Instituto Dexeus de Barcelona.