30 de septiembre de 2020
18 de diciembre de 2009

Chaves destaca la vida de Álvarez Colunga como "reflejo del cambio de Andalucía" en el homenaje del año de su muerte

SEVILLA, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, destacó la personalidad y la vida del empresario Rafael Álvarez Colunga, fallecido hace ahora un año, como "el reflejo de un profundo cambio social y cultural", de manera que "era uno de los andaluces a través de cuya vida se podría contar la historia de Andalucía de las cuatro últimas décadas" y lo consideró "patrimonio de todos los andaluces".

Estas palabras fueron pronunciadas durante el acto en memoria de Álvarez Colunga, organizado por la Academia de Ciencias Sociales y del Medio Ambiente de Andalucía y la Academia Iberoamericana de Farmacia y que, celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Sevilla, estuvo presidido por el propio Chaves, y al que acudieron numerosas personalidades económicas, sociales y políticas.

Durante dicho acto se le hicieron entrega a la viuda y el hijo del fallecido, Mercedes Díaz Zulategui y Jaime Álvarez Díaz, tanto de la medalla de la Academia Iberoamericana de Farmacia como de la placa de honor de la Academia de Ciencias Sociales y del Medio Ambiente.

En dicho evento, en el que actuó una guitarra flamenca, arte de la que Rafael Álvarez Colunga era aficionado, el vicepresidente tercero del Gobierno destacó la "sonrisa" de Álvarez Colunga, una persona "que transmite alegría, que contagia las ganas de vivir". "Era una persona singularísima, excepcional, entrañable e irrepetible y siendo tan terrenal pudo parecer un personaje de novela", agregó.

Chaves, que recordó las diversas ocupaciones del que fuera presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía durante seis años, como empresario farmacéutico, gastrónomo, amante de los caballos, del flamenco, del campo apasionado de los barcos y del mar, destacó que Álvarez Colunga, al que definió como su "amigo", supo "vivir la vida con realismo pero sin amarguras, transmitiendo la imagen perfecta y perenne de la felicidad".

"Tras la simpatía de su expresión, se escondía el rigor intelectual, de la campechanía del trabajo se ocultaba el profundo respeto, tras la imagen divertida, podríamos ver con facilidad al hombre trabajador, metódico y entregado, tras el aprecio por sus paisajes locales, Rafael fue siempre cosmopolita, ecuménico y universal", aseveró el que fuera presidente de la Junta de Andalucía, quien consideró que Andalucía "le debe mucho", por su "compromiso con la democracia en la Transición, por su vocación empresarial, por su apuesta por el mundo universitario y difusor de la cultura emprendedora y por la labor como dirigente empresarial".

Así, consideró que con él "se fortaleció el tejido empresarial andaluz y contribuyó a derribar muros de ignorancia y acabar con los tópicos". Además, tras reconocer que "en muchas ocasiones defendimos posturas distintas", aseguró que "siempre pudimos alcanzar acuerdos, fruto de su enorme capacidad de entendimiento y de su capacidad para limar asperezas".

"Rafael era un hombre de profundas convicciones, pero sabía ser flexible y dialogante", destacó Chaves, quien considero que este empresario de Morón de la Frontera (Sevilla) "fue el rostro de la Andalucía posible, de la Andalucía de la esperanza, con la mente siempre abierta y el corazón lleno de ansias de libertad", de manera que "no sólo fue patrimonio de sus amigos o de su familia, sino que fue patrimonio de todos los andaluces".

"COLECCIONISTA DE AMIGOS"

Junto a Manuel Chaves, glosaron la figura de 'Lele' Colunga, como le llamaban sus amigos, otras personalidades y amigos del empresario fallecido, quienes coincidieron en destacar el talante de Álvarez Colunga, que era conocido como "el coleccionista de amigos", ante lo que mostraron su orgullo por formar parte de esa 'colección'.

De esta forma, abrió el acto el rector de la Universidad de Sevilla, Joaquín Luque, quien destacó la "gran humanidad", entre otros valores, del fallecido y al que haciendo un paralelismo con el significado de 'paraninfo', lo definió como "empresario de la felicidad, padrino de mil actividades sociales y económicas" y consideró que sus valores como "la capacidad emprendedora o su talante dialogante" se deben "cotizar al alza en la Universidad y debe ser un modelo a imitar".

Por su parte, el actual presidente de la CEA, Santiago Herrero, quien recordó a Colunga como "ejemplo empresarial, singular como persona y amigo de sus amigos", recordó la figura de Colunga como "una persona sorprendente, que decía todo, pero siempre con una sonrisa" y aludió a su largo curriculum, pero destacó especialmente su carácter emprendedor "que despertó el interés empresarial de muchos jóvenes", además de resaltar su talante "dialogante".

El rector de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), Juan Manuel Suárez Japón, se dedicó a glosar el amor por el arte flamenco que poseía Álvarez Colunga, "con una actitud alejada del flamencólogo al uso, más cerca por la vía del sentimiento que de la vía de la razón" y destacó dos de las actividades que Colunga impulsó en ese ámbito, como los actos de la exaltación de la saeta o la creación de la Fundación Antonio Mairena.

Por su parte, tanto el presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos, Manuel Arenas, como el presidente de la Academia Iberoamericana de Farmacia, Alberto Ramos, destacaron la influencia e importancia de Álvarez Colunga en la creación de dicha Academia Iberoamericana.

Por su parte, el presidente de la Academia de Ciencias Sociales y del Medio Ambiente, Antonio Pascual, destacó el "ser irrepetible" y el "andaluz genial" que fue Álvarez Colunga, su "generosidad sin límites", su talante "abierto y dialogante" y sus "contradicciones, en cuanto a poder conjugar su ser ortodoxo, en su gusto por las tradiciones de su tierra o por el flamenco, con lo heterodoxo de su forma de ser, vestir, sentir y actuar". "Fue un hombre libre y libérrimo, generoso y de convicciones, valiente y audaz", aseveró.