17 de septiembre de 2019
11 de enero de 2014

Condenado por cazar dos aves protegidas y huir de los guardias civiles que lo sorprendieron

SEVILLA, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -  

   Una juez de Sevilla ha condenado a un hombre acusado de cazar en Los Palacios y Villafranca con una escopeta de aire comprimido dos aves protegidas e incluidas en el catálogo andaluz de especies amenazadas y huir posteriormente a gran velocidad y en sentido contrario de los agentes de la Guardia Civil que lo sorprendieron.

   En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la juez de lo Penal número 13 de Sevilla condena al acusado, J.B.S., al pago de una multa de 1.200 euros por un delito contra la fauna y a seis meses de prisión por un delito contra la seguridad vial, así como al pago de una indemnización de 360 euros a la Consejería de Medio Ambiente.

   Los hechos tuvieron lugar entre las últimas horas de la noche del día 22 y el inicio del día 23 de 2010, cuando el procesado estuvo cazando junto a tres menores de edad en un camino junto a la carretera N-IV, en Los Palacios, disparando con una escopeta de aire comprimido desde un coche y auxiliándose de dos galgos y dos focos de luz a fin de "debilitar la defensa de los animales".

   De este modo, el imputado se cobró la vida de 17 conejos y dos aves insectívoras, en concreto una bisbita común y una cogujada, especies incluidas en el vigente listado de especies silvestres en régimen de protección especial y en el catálogo andaluz de especies amenazadas, aunque "materialmente no están amenazadas", estando su caza prohibida no obstante.

   A las 00,15 horas del día 28, el acusado fue sorprendido por unos guardias civiles que detectaron la caza irregular, momento en el que huyó en un coche a pesar de que los agentes usaron señales acústicas y luminosas.

   La persecución continuó unos 20 minutos hasta el poblado de Marbáñez, donde el imputado condujo a "gran" velocidad por algunas calles para eludir a los agentes, circulando incluso en sentido contrario, de modo que forzó a otros vehículos a apartarse para evitar chocar contra él, con el consiguiente riesgo para la integridad del resto de conductores.

   Finalmente, fue detenido por los agentes, que le intervinieron el arma, los focos de luz y los animales muertos.

   El juicio por estos hechos no llegó a celebrarse después de que la defensa mostrara su conformidad con las conclusiones definitivas de la Fiscalía.