4 de julio de 2020
2 de mayo de 2020

Una especialista de Quirónsalud Infanta Luisa aconseja un reinicio gradual en el deporte para evitar lesiones

Una especialista de Quirónsalud Infanta Luisa aconseja un reinicio gradual en el deporte para evitar lesiones
Los expertos reecomiendan mesura en la recuperación de la actividad deportiva - QUIRÓNSALUD INFANTA LUISA

SEVILLA, 2 May. (EUROPA PRESS) -

La traumatóloga del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, Isabel Holgado Álvarez, ha señalado este sábado que es muy importante el reinicio progresivo de la actividad física al aire libre para evitar múltiples lesiones, en relación al permiso para salir a correr y pasear que se inicia este sábado, tras los días de confinamiento obligados por el estado de alarma a causa de la pandemia de Covid-19.

En este sentido, la doctora Holgado Álvarez explica que "con sólo dos semanas de inactividad, una persona joven y deportista puede perder hasta el 30 por ciento de su masa muscular". Asimismo, indica que el inicio progresivo de la actividad debe ir acompañado de una alimentación saludable. "Tras casi dos meses confinados, nuestra dieta ha sufrido grandes cambios. Hemos visto cómo aumentaba el consumo de harinas y azúcares en nuestras casas, lo que deduce el aumento del peso corporal", añade.

Todo dependerá del estado físico previo de la persona. Si bien, aunque hayan realizado ejercicios durante estos días en el domicilio, "es contraproducente lanzarse el primer día a la calle como si no hubiese pasado este tiempo confinado", incide la especialista, quien apunta que "el hecho de poder realizar actividad física al aire libre nos ayudará no sólo en nuestra condición física, sino también en el estado emocional, puesto que el aislamiento social que hemos tenido en estos meses genera un importante estrés emocional y estados de ansiedad".

Para aquellas personas más sedentarias que no hayan practicado ningún tipo de actividad durante el estado de confinamiento, es recomendable empezar con caminar a un ritmo normal, no más de 20 minutos, unas tres o cuatro veces en la primera semana y aumentar este ritmo de paso durante la segunda semana. En la tercera semana, ya se podría intercalar, al caminar, pasos al ritmo normal y ligero para ir incrementando la condición física. Si se ha practicado algo de actividad física durante estas semanas, se podría subir el ritmo del paso desde el primer día, pero con la misma frecuencia.

Para las personas mayores, se aconseja intercalar la posibilidad de caminar estos días por las avenidas con el uso de los parques, donde pueden realizar ejercicios de iniciación al yoga o pilates para poder aumentar la resistencia muscular sin llegar a la extenuación.

Tan importante es desarrollar actividad de intensidad, como el calentamiento previo a la actividad y la recuperación tras ella. De este modo, se evitarán muchísimas lesiones desde el primer día. En estas dos fases, se pueden incluir ejercicios de estiramiento de las articulaciones principales implicadas en la carrera --tobillos, rodillas y caderas--, sin olvidar el tren superior -hombros, codos y muñecas--.

Para aquellas personas que tienen como deporte principal la carrera, no hay que olvidar que se debe combinar con ejercicios isométricos para poder fortalecer la musculatura y evitar lesiones. También es importante estar bien hidratado previamente al ejercicio. En personas mayores, es recomendable salir a caminar junto con una botella pequeña de agua.

Tanto la resistencia muscular como la propiocepción son dos de las principales capacidades que se pierden con el sedentarismo. Esto implica que seamos objeto de lesionarnos fácilmente si se abusa de las articulaciones con el inicio del deporte.

Las principales lesiones que se pueden experimentar al inicio de la carrera son diversas tendinitis a nivel de la rodilla y el tendón de Aquiles, fascitis plantar y esguinces tanto en tobillo como en rodilla, así como condropatía rotulianas.

Estas lesiones pueden llegar a generar secuelas si no se tratan a tiempo, por lo que la doctora Isabel Holgado Álvarez advierte de algunos signos que pueden alertar de una posible lesión, tales como que el dolor impida soportar el peso del cuerpo al estar de pie, si la zona articular está muy inflamada, si no se puede realizar ejercicios de flexión o extensión sin dolor, si el dolor se acompaña de una evidente deformidad, aparece fiebre o enrojecimiento local que no cede en pocas horas o si se acompaña de sensación de inestabilidad al caminar. "Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, no podemos dejar de acudir al médico", concluye.

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