17 de noviembre de 2019
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  • 15 de julio de 2008

    Sevilla.- Sucesos.- El Defensor del Paciente pide a la Fiscalía que abra una investigación tras la muerte por meningitis

    SEVILLA, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

    La asociación El Defensor del Paciente informó hoy de que ha remitido un escrito a la Fiscalía en el que le solicita que abra una investigación tras el fallecimiento el pasado domingo de un niño de dos años de Las Pajanosas, en Guillena (Sevilla), debido a una meningitis, de la que aún se está a la espera de confirmar de que tipo se trata.

    El Defensor del Paciente explicó en un comunicado que su petición de investigación, así como la posible "depuración de responsabilidades", se sustenta "en que entendemos que la atención médica no fue la correcta, debido a que se pudo incurrir en un error grave de diagnóstico". De igual modo, indicó que su solicitud se fundamenta también en el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

    En concreto, esta asociación relató que en el fallecimiento del pequeño de dos años, los profesionales que lo atendieron, "en un primer momento en la Clínica Fátima y, posteriormente, en el Hospital Sagrado Corazón, no supieron diagnosticar" el cuadro de meningitis.

    Además, prosigue la nota, la madre del pequeño informó previamente a los facultativos que ella había sufrido también de niña meningitis, hecho que, siempre según El Defensor del Paciente, no se tuvo en cuenta.

    Así en el escrito de denuncia, el padre del niño, que responde a las iniciales de J.A.G.N., sostiene que alrededor de las 5.00 horas del domingo asistió a la Clínica Fátima, centro en el que le fue diagnosticado al menor "un síndrome febril de corta evolución, sin síntomas de meningismo, ni focalidad neurológica". Ante tal cuadro, "se le dio el alta y se le recomendó tomar antitérmicos".

    Sobre las 11.20 horas del mismo día, la familia decidió acudir de nuevo a un centro, en esta ocasión a la Clínica Sagrado Corazón, dónde se le volvió a diagnosticar "síndrome febril y lesiones en la piel", si bien se indicaba que "no tenía signos de meningismo ni focalidad neurológica", según prosigue el escrito del Defensor del Paciente. De igual forma, "se le dio el alta y se le recomendó tomar antitérmicos".

    No obstante, sobre las 14.00 horas del mismo día y ante la no mejoría del pequeño, los padres decidieron llevarlo al Hospital Infantil del Virgen del Rocío, con un cuadro de "fiebre muy alta y con manchas moradas en el cuerpo cada vez más grandes".

    En este caso, el médico que lo atendió de urgencias "le dijo --a la familia-- que el niño venía muy mal y que se le había parado dos veces el corazón y que tenía una infección muy grande en la sangre, falleciendo poco tiempo después sobre las 16.30 horas", agregó esta asociación.

    Por todo ello, la abogada de la asociación El Defensor del Paciente en Sevilla, María Jesús Villalpando, declaró a Europa Press que está estudiando el caso ante la posibilidad de que existiese "un error grave en el diagnostico", así como por la "tardanza" que este presunto fallo hubiera ocasionado en el fatal desenlace, "ya que parece ser que la tardanza en estos casos es fundamental para el desarrollo de la enfermedad", aclaró.

    En cualquier caso, la letrada, quien informó de que ya ha mantenido un primer contacto con la familia, puntualizó que "aún habrá que esperar a los resultados de los análisis", al objeto de conocer si el fallecimiento se debió a una meningitis del tipo B, de la que no existe vacuna.

    A LA ESPERA DE LOS RESULTADOS

    Según confirmaron hoy a Europa Press fuentes de la Consejería de Salud, este niño falleció el pasado domingo poco después de ser ingresado en el Hospital Universitario Virgen del Rocío con sospecha de meningitis tipo B.

    Según detallaron las citadas fuentes sanitarias, aún se está a la espera de los resultados de los análisis que determinen "el tipo exacto" de meningitis que padecía el pequeño, si bien avanzaron que "estaba vacunado contra la meningitis tipo C", por lo que "se sospecha" que la variante que sufría era del tipo B, para la que no existe vacuna.

    En cualquier caso, las mismas fuentes quisieron dejar claro que se trata "de un caso aislado", ya que, en los últimos años, "no han aparecido casos en esa zona" y que se procedió a tratar con quimioprofilaxis al entorno familiar más cercano del niño, tal y como establece para estos casos el protocolo que recoge el Servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Junta.