20 de agosto de 2019
27 de julio de 2008

Sevilla.- Vecinos de Rochelambert se reunirán mañana con Movilidad para solicitarle el cambio de ubicación del parking

SEVILLA, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

Vecinos de la barriada sevillana de Rochelambert, que impidieron de nuevo el pasado viernes el inicio de las obras del parking previsto en la zona, se reunirán mañana con el concejal de Movilidad del Consistorio hispalense, Francisco Fernández, para exigirle que negocie con la empresa para cambiar la ubicación del aparcamiento.

Un portavoz de los afectados, Andrés González, explicó a Europa Press que la empresa "no dialoga" y achacó el nuevo intento de entrar con las máquinas el viernes a que "no querían perder la licencia de obras".

Así, el portavoz vecinal apuntó que "no hay que correr un riesgo innecesario para que pase lo mismo que en Manuel Arellano, hay más suelo libre aquí al lado", por lo que se mostró firme al respecto de la construcción del aparcamiento previsto en la parcela comprendida entre las calles Juan Carballo, Puerto de Cienfuegos, Puerto de Biella y Puerto de Jumillas, contra el que ya han presentado más de 500 firmas en la Gerencia de Urbanismo.

Se trata de una parcela con capacidad para 285 coches en superficie y, según criticó otro de los portavoces del colectivo vecinal, Fernando Gómez, "quieren quitarlo para que los vecinos no tengan más remedio que comprar una plaza de garaje abajo", ante lo que apuntó que "un 75 por ciento de los vecinos son pensionistas y no se lo pueden permitir".

Por tanto, desde el pasado lunes los vecinos decidieron continuar con los coches aparcados en el citado solar y organizaron patrullas vecinales para vigilar "mañana, tarde y noche, hasta que se resuelva o se les acabe la licencia".

Los vecinos han impedido hasta en dos ocasiones esta semana, lunes y viernes, el acceso de las máquinas a lo que actualmente es un aparcamiento en superficie, del que fueron informados únicamente mediante "un cartel que colgaron en los árboles para que se quitaran los coches".

En ambos casos, efectivos de la Policía Nacional se personaron en la zona para intentar persuadir a los vecinos y que permitieran el acceso de las máquinas, pero acabaron marchándose sin lograr que se retiraran.