20 de abril de 2019
7 de diciembre de 2008

El teléfono de la Alimentación promueve el carácter saludable de los productos andaluces en toda España

SEVILLA, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Teléfono de la Alimentación Mediterránea, puesto en marcha por la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía a través del Instituto Europeo de la Alimentación Mediterránea (IEAMED), ha recibido desde su puesta en marcha hace tres años una media de 27 llamadas al mes, de manera que s se ha erigido como una herramienta "fundamental" para la promoción de los productos andaluces como una garantía de dieta saludable en toda España.

Según informó hoy esta Consejería en un comunicado, este teléfono ha abierto un canal de comunicación directa con los consumidores de todo el país a través del número 902-996-423, procedentes en su mayoría de Andalucía y la Comunidad de Madrid.

De momento, ha ayudado a desmontar la creencia generalizada de que los productos integrales adelgazan. Ésta es una de las cuestiones planteadas por la mayoría de los usuarios. La respuesta es clara: los alimentos integrales aportan más fibra que los refinados, por lo que mejoran el tránsito intestinal, contribuyen a la reducción de los niveles de glucosa y colesterol y previenen enfermedades como el cáncer. Pero la composición en el resto de nutrientes es similar. Por tanto, si se come la misma cantidad, se ingieren las mismas calorías.

Algo diferente es el caso de los productos 'light'. Éstos sí presentan una menor proporción de calorías, aunque ello, según los especialistas en Nutrición Humana y Dietética y licenciados en Ciencia y Tecnología de los Alimentos que, bajo la asesoría de médicos y farmacéuticos, se encuentran al otro lado de la línea, no quiere decir, necesariamente, que no engorden.

Un alimento debe estar compuesto por un 30 por ciento menos de calorías que su homólogo para ser considerado 'light'. Un ejemplo es la mayonesa, ya que la normal tiene unas 685 kilocalorías y la 'light' no puede sobrepasar las 479,5, lo que aún es una cifra bastante elevada desde el punto de vista de los expertos.

El perfil del usuario es una mujer (80 por ciento) con una edad comprendida entre los 25 y los 45 años (38 por ciento). Además, el 45 por ciento de las personas que recurren a este teléfono para aclarar sus dudas sobre los aspectos generales que definen a la alimentación mediterránea, el grado de importancia de determinados productos para la prevención de patologías cardiovasculares o para solicitar consejos dietéticos, son consumidores en general. Los sectores educativo y sanitario, así como los profesionales de la comunicación, completan el listado de consultas.

La iniciativa, abierta al público de lunes a viernes, en horario de 9,00 a 18,00 horas, nació a principios del presente año con el objetivo de fomentar hábitos de vida saludable en la mesa. Algo que se enmarca dentro de la campaña con la que el IEAMED persigue poner en valor la riqueza nutricional y cultural que atesora la gastronomía tradicional andaluza, amenazada ahora por un contexto de prisas que apenas deja tiempo a los ciudadanos para cocinar. De ahí la apuesta por la inclusión de la alimentación mediterránea en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco.

Una alimentación saludable es aquella que cumple tres requisitos básicos: variedad, equilibrio y moderación. Ha de aportar todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona requiere para mantenerse sana. En toda mesa deben predominar los productos de los cultivos tradicionales de la franja del Mediterráneo: el trigo, el olivo y la vid, sin descuidar la presencia de hortalizas, cereales, legumbres, frutas y pescado.

De esta forma, se consigue una dieta baja en grasas saturadas, alta en grasas monoinsaturadas (aceite de oliva), equilibrada en ácidos grasos poliinsaturados (Omega 6 y Omega 3), rica en antioxidantes (frutas, frutos secos, verduras y legumbres) y abundante en fibra (frutas, verduras, legumbres y cereales).