5 de marzo de 2021
27 de enero de 2021

Ecociudad inicia la rehabilitación del digestor de la depuradora de La Almozara averiada por acumulación de toallitas

Ecociudad inicia la rehabilitación del digestor de la depuradora de La Almozara averiada por acumulación de toallitas
La consejera municipal de Infraestructuras, Patricia Cavero, visita las obras de reparación del digestor de la depuradora de La Almozara - DANIEL MARCOS PINA / @DANIMARCOSFOTO / DANIEL MARC

ZARAGOZA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Zaragoza, a través de la sociedad municipal Ecociudad, ha iniciado las obras para rehabilitar el digestor primario de la depuradora de La Almozara, que reventó hace justo dos años por la acumulación de restos de fibras de toallitas y otros materiales desechados de forma incorrecta.

La obra va a suponer una inversión de 1.432.000 euros, 1,7 millones IVA incluido. La consejera municipal de Infraestructuras, Patricia Cavero, ha conocido este miércoles la evolución de los trabajos, que han comenzado con la demolición de la cúpula de hormigón armado y acero del digestor y la parte superior del muro.

Para ello se está utilizando un robot teledirigido. Previamente ha sido necesario abrir dos puertas de acceso en la gran estructura de hormigón y construir un vial para la maquinaria, ha informado el Ayuntamiento de Zaragoza en una nota de prensa.

La rehabilitación del digestor de la EDAR de La Almozara forma parte del plan de inversiones que va a realizar este año Ecociudad por importe de 9,9 millones de euros. De ellos 6,3 millones irán destinados a mejorar los sistemas de depuración y modernizar las instalaciones de esta planta y la de La Cartuja.

COMPLEJIDAD

En el caso del digestor, una vez que finalice la demolición se procederá a reconstruir el muro dañado --el último metro del fuste del digestor-- y se construirá una nueva cubierta.

Para ello se instalará una lámina de material de pvc mucho más ligera y resistente que actuará como encofrado y sobre la que se colocará el acero y hormigón armado. Esta gran lámina flexible de pvc se irá hinchando como si fuera un globo hasta que adopte su posición definitiva. Para ello se utilizarán unos sopladores de aire que crearán la presión necesaria en el interior.

Más allá de los aspectos técnicos, la complejidad de esta actuación reside en coordinar las obras con el funcionamiento ordinario de la depuradora. En estas primeras fases trabaja un equipo de diez profesionales especializados, además del personal de la planta, y está previsto que la cifra supere los 25 en la fase central de la rehabilitación.

La reforma estructural del digestor irá acompañada de diferentes medidas para mejorar la seguridad. Para ello se van a instalar sistemas de medición y control que ayuden a prevenir atascos y nuevos accidentes. También se adoptarán medidas adicionales para evitar malos olores.

DESCRIPCIÓN

El digestor es una gran estructura hermética en la que se introduce el fango que queda después de depurar el agua. En su interior se desencadenan una serie de procesos biológicos que permiten transformar los residuos en fertilizante para uso agrícola.

Además la depuradora de La Almozara aprovecha el biogás que se libera durante el proceso para generar energía eléctrica para su propio consumo.

Una vez que finalice la rehabilitación de la estructura comenzará la puesta en marcha del digestor; una fase compleja que se prolongará durante cuatro meses. Durante ese tiempo se irá activando todo el proceso biológico necesario para la transformación de los fangos.

370 TONELADAS DE TOALLITAS Y OTROS RESIDUOS FIBROSOS

La avería del digestor de La Almozara se debió al atasco provocado por filamentos de toallitas y otros residuos fibrosos. Solo el año pasado las depuradoras de Zaragoza han gestionado 370 toneladas de estos residuos, un 5,7 por ciento más que en 2019.

El vertido de toallitas ha ido en aumento estos últimos años coincidiendo con la proliferación de estos productos. Tampoco deben tirarse por el inodoro bastoncillos de los oídos, tiritas, compresas y otros productos de higiene femenina, pañales o hilo dental.

Todos ellos contienen materiales que no se deshacen como el papel higiénico, por lo que se van rompiendo y enredando con otras suciedades a lo largo de las tuberías.

La extracción de estas fibras y su traslado al vertedero supuso el año pasado al Ayuntamiento de Zaragoza unos 170.000 euros, además del coste que entrañan los atascos en la red de alcantarillado, las averías en las instalaciones de las depuradoras y la reducción de la vida útil de los equipos.