15 de octubre de 2019
  • Lunes, 14 de Octubre
  • 24 de febrero de 2008

    Las obras de remodelación del refugio de Rabadá y Navarro, en el Pico Javalambre, se inauguran el próximo 1 de marzo

    CAMARENA DE LA SIERRA (TERUEL), 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

    Las obras de remodelación del refugio de Rabadá y Navarro, en el turolense Pico Javalambre, se inaugurarán el próximo 1 de marzo, a las 12.30 horas. Tras el acto inaugural habrá un almuerzo.

    El refugio Rabadá y Navarro se ubica en las faldas del Pico Javalambre en el término municipal de Camarena de la Sierra, a 1.530 metros de altitud.

    La historia reciente del refugio se remonta al año 1988 cuando la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada cede a la Federación Aragonesa de Montañismo una serie de refugios de montaña situados en la Comunidad Aragonesa; uno de ellos es el de Rabadá y Navarro. En esa época se trataba de una pequeña edificación, situada a 1.530 metros de altura al pie del pico Javalambre, que hacía las veces de refugio libre.

    En la FAM se consideró adecuada su ampliación y conversión a refugio guardado, dadas las posibilidades deportivas de la zona y el hecho de ser la única instalación de este tipo que la FAM poseía en la provincia de Teruel. Es así que, en los años 1993-1994, y dentro de las actuaciones del I Plan Nacional de Refugios, se realizaron las obras de construcción de este primer refugio guardado, el cual contaba con 54 plazas.

    El paso del tiempo demostró la insuficiencia del refugio en cuanto a capacidad y servicios, y en 1999 se redacta el proyecto de reforma y ampliación definitivas que adaptan el refugio al cumplimiento del Decreto del Gobierno de Aragón por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de Albergues y Refugios como alojamientos turísticos.

    Desde 1999, y en sucesivas campañas, se desarrollan las obras, concluyendo definitiva y completamente las mismas a finales de 2007. Durante ese periodo de tiempo también se ha concluido la construcción de un rocódromo que, en la fachada del refugio, permitirá el entrenamiento y la enseñanza de la escalada deportiva.

    En la actualidad el refugio ha pasado de las 54 plazas que poseía en 1999 a contar con 80. Distribuidas en planta baja, primera y segunda; todas ellas en habitaciones colectivas de hasta 8 plazas.

    Cuenta con los servicios habituales en los refugios de montaña como son: agua caliente sanitaria y calefacción en todas las habitaciones, comedor, sala polivalente, servicio de bar y comidas, taquillas, enfermería.

    Sus instalaciones, accesibles a pie o vehículo por pista rodada, permanecerán abiertas todo el año y facilitarán el desarrollo de diversas actividades deportivas en la zona como el esquí, raquetas de nieve, el ciclismo de montaña, excursionismo, senderismo, descenso de barrancos.