22 de enero de 2020
  • Martes, 21 de Enero
  • 3 de junio de 2009

    Feve traslará una locomotora de vapor desde el Museo de Ferrocarril a Silvota para su restauración

    GIJÓN, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

    La empresa FEVE trasladará una locomotora de vapor desde el Museo de Ferrocarril a Silvota para su restauración. Mañana culminarán los trabajos para el traslado hasta los taleres donde será restaurada. Una grúa izará la locomotora para sacarla del museo, según inforó FEVE en una nota de prensa.

    Esta locomotora formará parte de un nuevo tren turístico que Feve pondrá próximamente en marcha. Su reparación y puesta en funcionamiento marcará un hito en la oferta turística para Asturias y la cornisa Cantábrica.

    Tras el acuerdo de cesión de la máquina de HUNOSA a Feve, la empresa ferroviaria acomete ahora su completa rehabilitación para prestar servicio por sus vías como tracción de trenes histórico-turísticos. Por sus características técnicas y representatividad histórica, la locomotora se considera especialmente adecuada para su recuperación operativa.

    Merced a un convenio suscrito hace unos meses entre Feve y el Ayuntamiento de Gijón, el equipo del Museo del Ferrocarril, en colaboración con los técnicos de la compañía ferroviaria, asumió la realización de los complejos trabajos de gabinete, de carácter histórico técnico, que resultan requisito previo imprescindible para las tareas de rehabilitación que ahora se inician. Se ha perseguido aunar el máximo respeto al gran valor histórico de la pieza, con los más elevados índices de fiabilidad y seguridad, las actuales exigencias medioambientales y el más sencillo y eficaz mantenimiento posterior. Se conseguirá así una locomotora que, manteniendo el atractivo sistema de tracción a vapor, se beneficiará de las prestaciones que permiten la evolución técnica y de materiales habida desde la fecha de su construcción.

    La locomotora es el último ejemplar superviviente de uno de los modelos más significativo de la historia ferroviaria española. Fue fabricada por la empresa Babcock & Wilcox cerca de Bilbao, en 1958, con el número 727, para el Ferrocarril Vasco Asturiano, línea de Collanzo a San Esteban de Pravia y Oviedo. Acabó sus días de servicio en maniobras en instalaciones mineras cerca de Mieres. Posteriomente fue cedida por HUNOSA al Museo del Ferrocarril de Asturias, donde ha estado expuesta hasta ahora.

    Las primeras máquinas de este diseño, basado en un original de la casa alemana Krauss, fueron fabricadas en 1929, para el ferrocarril Cantábrico por Babcock & Wilcox, que también sirvió a esta línea y a Económicos de Asturias otros lotes tras la Guerra Civil. Por su parte, en los años treinta la Fábrica Nacional de Armas de Trubia, sobre planos de B & W fue la encargada de la construcción de diez unidades de este tipo para el Ferrocarril de Ferrol a Gijón, que no llegaron a circular por este ferrocarril y fueron repartidas por diferentes líneas de la geografía nacional.