12 de diciembre de 2019
  • Miércoles, 11 de Diciembre
  • 5 de julio de 2010

    Biodiversidad diseña una Estrategia Regional y un Plan de Acción para luchar contra el uso de venenos

    El objetivo es combatir los "graves perjuicios" que ocasionan en la fauna salvaje

    SANTANDER, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

    La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodivesidad del Gobierno de Cantabria ha diseñado una Estrategia Regional y un Plan de Acción para luchar contra el uso de venenos. El objetivo de esta iniciativa es combatir los "graves perjuicios" que ocasionan a la fauna salvaje.

    Así lo ha indicado el titular del departamento, Jesús Oria, quien ha inaugurado este lunes el curso 'La gestión y manejo de especies protegidas en España', organizado dentro de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC) en la sede de Cabezón de la Sal.

    El consejero ha señalado que si bien las acciones de lucha contra el uso de venenos no han alcanzado en Cantabria "las cotas de incidencia de otras regiones españoles", sí constituyen un problema que "nos preocupa seriamente", según ha dicho.

    Por eso se va a poner en marcha la Estrategia Regional y el Plan de Acción en colaboración con la Sociedad Española de Ornitología, dentro de otro Programa LIFE aprobado el año pasado.

    Durante su intervención, Oria ha apostado por una gestión de las especies protegidas, no limitada únicamente a las especies amenazadas, sino que incluya programas transversales.

    Ha citado en este sentido el Programa de Control de Plantas Invasoras, que viene funcionando desde hace cinco años en ecosistemas "muy sensibles" ubicados en espacios protegidos, como las dunas.

    CATÁLOGO REGIONAL DE ESPECIES AMENAZADAS

    Oria ha calificado la gestión de las especies de fauna y flora como "una de las líneas de actuación prioritaria" de la Consejería en materia de medio natural.

    En este sentido, el consejero ha destacado la importancia del Catálogo Regional de Especies Amenazadas, aprobado a finales de 2008, como herramienta de conservación y elemento para priorizar las actuaciones e inversiones en aquellas especies que corren riesgos de desaparición.

    El Catálogo constituye el registro público en el que se incluyen las especies cuyo estado de conservación requiere la adopción de medidas específicas de protección y gestión. Este catálogo ha supuesto un "hito en la conservación y recuperación de la biodiversidad en Cantabria", ha asegurado Jesús Oria.

    El catálogo está integrado por un total de 82 especies de flora y fauna silvestres, de las que trece se clasifican como "en peligro de extinción", dos "sensibles a la alteración de su hábitat" y 63 como "vulnerables". Además, cuatro especies, se catalogan como "extintas" y para ellas deberán aprobarse planes de reintroducción.

    La Dirección General de Biodiversidad trabaja en la actualidad en planes de recuperación del oso pardo, en la elaboración de nuevos planes para especies en peligro de extinción como el urogallo o para especies vulnerables como el cangrejo de río o la perdiz pardilla.

    Oria ha destacado en este sentido la importancia de la colaboración con otras comunidades autónomas vecinas, como es el caso del programa de conservación "exsitu" del urogallo. Esta línea ha recibido un impulso "muy importante" con la reciente aprobación de un proyecto LIFE que tiene como objetivo revertir la situación de riesgo de desaparición de esta especie emblemática de las montañas cantábricas.

    En el proyecto participan, además de la Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria, las consejerías competentes de Castilla y León, Galicia y Principado de Asturias, el Organismo Autónomo Parques Nacionales, la Sociedad Española de Ornitología (SEO-Birdlife), y la Fundación Biodiversidad (dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino),

    El proyecto, que se ejecutará hasta el año 2014, supone una inversión total 7.324.486 euros, aportados por las entidades participantes y por la Unión Europea. Cantabria es la Comunidad Autónoma en la que se desarrollarán más medidas y en donde se invertirá mayor presupuesto, en total 1.391.500 euros, financiados al 50% por la Unión Europea y la Consejería de Desarrollo Rural, del Gobierno regional.