10 de diciembre de 2019
6 de abril de 2010

Tres empresas cántabras trabajan en un proyecto de I+D de diseño de un nuevo modelo de ventana más eficiente

SANTANDER, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

Tres empresas cántabras han trabajado conjuntamente en un proyecto de I+D+I para el diseño de un nuevo modelo de ventana más eficiente y con mayor capacidad de aislamiento.

Se trata, según un artículo de la revista Empresa Creativa que editada el Grupo Sodercan recogido por Europa Press, de Novoferm-Alsal, Puertas Nueva Castilla y Talleres Labarca.

Gracias a su trabajo, han logrado poner en el mercado una versión actualizada de la tradicional puerta ple-leva, cuyo modelo tradicional fabrican estas empresas de construcción de puertas y cerramientos industriales y residenciales.

Es un proyecto que ha contado con la colaboración del Grupo Sodercan, que lo ha supervisado, autorizado y subvencionado al 50%.

La versión tradicional lleva más de 40 años en el mercado, y comenzó a fabricarse precisamente en Cantabria, de donde procede la mitad de la producción nacional.

Sin embargo, la entrada en vigor del año 2005 de una normativa europea, hará que este modelo tienda a desaparecer al incumplir las características en materia de seguridad y eficiencia energética, y, en consecuencia, no podría exportarse al conjunto de la Unión Europea.

Así, las tres empresas diseñaron, en primer lugar, un paracaídas de seguridad antirrotura de cables para las puertas de movimiento vertical. A partir de ahí, se embarcaron en un proyecto de I+D+I para el diseño de la nueva puerta.

Su principal innovación es el perfil que se utiliza para los bastidores, hecho de acero fabricado específicamente para estas tres empresas que cuenta con un carril en el que se pueden insertar juntas de goma.

De esta forma, el hueco entre la hoja y el marco queda sellado, lo que repercute en una mayor seguridad para las personas, al eliminar posibles puntos de corte y aplastamiento, además de una mejor eficiencia energética.

Este perfil permite también eliminar las soldaduras, ya que elementos como las bisagras o puntos de giro, quedan ahora atornillados a la puerta.

Y al no haber soldadura, tampoco es necesario pintar la superficie, lo que se traduce en un ahorro de tiempos y en un mejor acabado.

El proceso de fabricación pasa a ser un ensamblaje de piezas, más rápido y con partes del trabajo que quedan automatizadas.

La nueva puerta ple-leva está diseñada específicamente para el sector industrial, y sus creadores destacan entre sus ventajas su funcionamiento sencillo, la ausencia de fatiga, el reducido mantenimiento y la posibilidad de cubrir grandes huecos.