27 de mayo de 2019
  • Domingo, 26 de Mayo
  • 4 de abril de 2010

    La Audiencia juzga mañana y pasado a dos acusados de intento de homicidio a un joven

    La víctima intentó huir en taxi pero los acusados subieron al coche y allí le agredieron, dándole uno de ellos 6 botellazos en la cabeza

    SANTANDER, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

    La sección primera de la Audiencia Provincial de Cantabria celebrará mañana, lunes, y pasado, martes, 5 y 6 de abril, un juicio contra dos acusados de intento de homicidio a un joven al que uno de ellos propinó al menos seis botellazos en la cabeza mientras el otro le dio varias patadas.

    La vista comenzará el lunes, a las nueve y media de la mañana, y el Ministerio Fiscal solicita para el autor de la agresión con la botella la pena de seis años de cárcel y cinco para su acompañante.

    Según el escrito del Fiscal, recogido por Europa Press, los hechos por los que están acusados Diego J.G. y José Román H.V. ocurrieron en la madrugada del 30 de julio del año 2006, en las inmediaciones de una parada de autobús del Paseo Pereda de Santander, donde, sobre las 3,30 horas, se produjo una discusión entre el procesado D.J.G, y la víctima, por aquél entonces menor de edad penal.

    El acusado, que tenía suspendido el cumplimiento de una pena por una condena por robo con violencia, fue golpeado por la víctima con un limpiaparabrisas, sufriendo lesiones. Después, el joven que le había agredido se fue del lugar, quedando en la parada Diego y José.

    Al percartarse de que la agresión le había producido una herida sangrante, los dos procesados salieron corriendo tras el joven, rompiendo Diego durante la persecución una botella de cristal que esgrimió como arma contra el perseguido al que dijo que iba a matar y a dar diez puñaladas.

    El joven consiguió entonces llegar hasta una parada de taxis y se introdujo en uno de los vehículos pidiendo auxilio, pero sus perseguidores también se metieron en el taxi, sentándose uno a cada lado de la víctima, y mientras uno de ellos (Román H.) le propinaba diversas patadas, el otro, con intención según el Fiscal de causarle la muerte, le agredió en la cabeza con la botella cortada al menos en seis ocasiones, sin que el agredido pudiera huir.

    A consecuencia de la agresión, la víctima sufrió múltiples heridas incisas en la región frontal con sección de la arteria temporal, así como en la zona lateral derecha del cuello, mandíbula, mentón, zona retroauricular, región parietal izquierda y en el muslo izquierdo, por lo que tuvo que permanecer 24 horas ingresado en un centro hospitalario, teniendo que ser sometido a tratamiento quirúrgico de las heridas cervical y del mentón en diciembre del mismo año.

    Según el escrito del Fiscal, la sección de la arteria temporal supuso un riesgo para la vida del agredido, si bien dado que fue trasladado inmediatamente a un centro hospitalario, dicho riesgo no fue de carácter grave. En total, el tiempo de curación de las heridas fue de 80 días.

    El Fiscal relata además que a consecuencia de estos hechos, el taxi en el que el joven fue agredido sufrió desperfectos tasados en 718 euros, y tuvo que permanecer paralizado en el taller del 31 de julio al 2 de agosto.

    SEIS Y CINCO AÑOS DE CÁRCEL

    El Ministerio Público considera estos hechos constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa del que considera autores a Diego J.G. y a Román H.V, éste como cooperador necesario, y solicita penas para ellos de seis y cinco años de prisión respectivamente.

    Además solicita otro año más para el primero, como autor de un delito de atentado, ya que en el momento de su detención dio una patada en una mano a un policía al que provocó lesiones en la muñeca.

    Igualmente solicita, para ambos procesados, que se les imponga la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de la víctima, o a comunicarse con el lesionado, por un plazo de siete años, y que indemnicen conjuntamente al perjudicado con 4.800 euros por los 80 días en que tardó en curar; con 10.500 euros por las cicatrices que le han quedado en la cara y que le han causado una visible alteración estética, y con otros 6.000 euros por daños morales.

    También pide que los acusados indemnicen a la titular del taxi con 718 euros por los daños causados, y con 135,75 euros por cada uno de los tres días que el vehículo estuvo parado, así como con 120 euros, en el caso del condenado por delito de atentado, al policía al que lesionó.