12 de agosto de 2020
15 de febrero de 2014

Las presas desembalsan agua tras las abundantes lluvias para evitar inundaciones

Expertos reclaman entre 50 y 100 presas más para afrontar las consecuencias que se prevén en España a causa del cambio climático

Las presas desembalsan agua tras las abundantes lluvias para evitar inundaciones
JCCM

MADRID/TOLEDO, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

Gran parte de los 1.230 embalses y presas existentes en España están liberando agua para hacer frente a las próximas lluvias previstas de acuerdo con las predicciones meteorológicas y para evitar posibles daños provocados por inundaciones.

Según ha explicado a Europa Press el presidente de la Asociación Española de Grandes Presas y Embalses, José Polimont, están entrando sucesivas borrascas por lo que se está desembalsando agua, especialmente en las cuencas del Ebro y del Tajo para "hacer hueco" a las nuevas precipitaciones. De esta manera se consigue laminar la cantidad de agua que se libera a los ríos y evitar las consecuencias de inundaciones graves.

Concretamente, ha indicado que los embalses consiguen reducir hasta en dos tercios el volumen de agua que puede llegar a circular por un río aguas abajo de la presa y regular las lluvias que están por encima de la media de los últimos diez años.

Polimont ha señalado que esto se consigue por la "buena gestión" de las confederaciones hidrográficas y por la automatización de distintos sistemas que permiten observar la precipitación prevista, la que ha llegado a la zona más alta de una cuenca hidrográfica. De este modo, se consigue prever la cantidad que se debe desembalsar para evitar un gran volumen repentino aguas abajo.

En la actualidad ha dicho que se están registrando lluvias importantes en los tramos medios de las cuencas del Ebro y del Tajo. Concretamente, en cuanto al Tajo, debido a los desembalses cercanos a Portugal, hay un contacto permanente con las autoridades del país vecino para que puedan gestionar los volúmenes de agua desembalsados en la parte española del río. "En el Tajo, afortunadamente tenemos grandes embalses y en el Ebro, gracias a presas como Itois --de la que ha recordado su fuerte rechazo social al principio--, o la de Yesa, se está consiguiendo una buena gestión y evitar daños", ha subrayado.

ENTRE 50 Y 100 EMBALSES MÁS

Ante esta situación, ha advertido de la necesidad de planificar y construir nuevos embalses atendiendo a que esta persistencia de lluvias en los dos últimos años podrían interpretarse como un adelanto de los efectos del cambio climático. En este sentido, ha recordado que los escenarios previstos contempla que en España habrá más inundaciones y mayores periodos de sequía.

A su juicio, el Gobierno debería seguir estudiando posibles ubicaciones de embalses para hacer en el futuro los correspondientes proyectos puesto que el proceso de construir un nuevo embalse, desde el inicio de su planificación puede llegar hasta 15 o 20 años.

"Queda hueco para entre 50 y 100 embalses, algunos de capacidad apreciable pero sin que pensar en presas muy grandes. Tenemos que estudiar los emplazamientos", ha apostillado.

Por otro lado, ha citado también la necesidad de solucionar el problema de sedimentación que afecta a numerosos embalses y que reduce su capacidad para almacenar agua, mediante extracciones, con canales de derivación, limpiezas parciales de los fondos, entre otras posibilidades.

Por ámbito geográfico, el presidente del Comité Nacional Español de Grandes Presas ha dicho que los embalses y presas de la vertiente mediterránea son los que más sedimentos tienen, algo que no pasa en las cuencas de Galicia porque las rocas no aportan tal nivel de sedimento en los ríos.

Asimismo ha elogiado la "buena gestión" de las confederaciones hidrográficas para evitar inundaciones y ha calificado de "muy acertada" la política hidráulica actual por el impulso dado en los dos últimos años para acabar tareas pendientes como la planificación hidrológica.

"La política hidráulica actual lleva una línea muy acertada", ha defendido, al tiempo que ha reclamado "algo más de dinero" para mantener y conservar 1.230 presas y planificar acciones para mantener en "perfectas condiciones" todos los elementos, como puertas, válvulas, equipos hidromecánicos, entre otros, aunque ha calificado de "muy buenas" las condiciones de seguridad de los embalses españoles.

Finalmente, ha defendido que los embalses, infraestructuras que suelen encontrar un gran rechazo inicial finalmente se convierten en lugares importantes para las aves, además de en espacios con usos recreativos y turísticos.

DUERO Y GUADIANA

Por otro lado, este viernes estaban desembalsando agua infraestructuras de las cuencas del Duero y del Guadiana, según ha informado el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente a Europa Press.

Así, en la cuenca del Duero, con fecha de 14 de febrero, ocho estaciones de aforo están en situación de alerta y ninguna en situación de alarma y los puntos con los niveles más altos se encuentran en Toro (Zamora). En general, los embalses de esta cuenca alcanzan el 81,5 por ciento y se están manteniendo "altos" los caudales controlados de desagüe para lograr capacidad de resguardo y prevenir avenidas por deshielo o lluvias puntuales importantes.

Concretamente, en la cuenca del Duero están vertiendo por coronación los embalses del río Águeda y del Tormes en Salamanca, así como el de Arlanzón que vierte a Úzquiza en Burgos y el del Pontón Alto, en Segovia.

El resto de los embalses de la Confederación desaguan una cantidad

controlada para mantener los resguardos de seguridad. Por su parte, los embalses hidroeléctricos del Esla y del Duero en Zamora, así como los fronterizos del Duero en Salamanca siguen vertiendo por coronación.

Mientras, este viernes la confederación hidrográfica del Guadiana informaba de que durante 24 horas han permanecido abiertas tres de las compuertas de la presa de La Serena (en Extremadura). Se trata de un embalse interno de unos 60 hectómetros cúbicos desde el embalse de la

Serena al embalse del Zújar, aprovechando el hueco creado previamente en este último.

Además, se mantienen los desembalses internos del sistema Guadiana (Cijara, Garcia de Sola, Orellana), a fin de equilibrar los volúmenes embalsados, y desde las presas de Orellana y Zújar.