30 de mayo de 2020
3 de abril de 2020

Coronavirus. - Experto en Psicología del desarrollo ofrece pautas para la gestión del tiempo con niños y adolescentes

SALAMANCA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

Vivir el confinamiento con niños y adolescentes "con la mayor normalidad posible" es uno de los retos que los padres tienen durante la crisis por el coronavirus, un propósito que "no es fácil", tal y como reconoce el profesor de Psicología del Desarrollo en la Facultad de Educación de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) Luis Alberto Mateos Fernández.

Este experto, a través de una información facilitada a Europa Press por la UPSA, ha recomendado seguir "algunas pautas orientativas generales" que son "esenciales" para ayudar a gestionar el tiempo de forma óptima durante los días de permanencia obligatoria en las casas.

Para los niños de cero a dos años, el especialista aboga por "abrigarles bien y abrir las ventanas para que les dé el aire y el sol -para fabricar vitamina D-, como si estuviesen en un parque", ya que "su tarea es jugar y disfrutar. Las rutinas ya se encargan los padres de mantenérselas".

En los menores de tres a seis años, recomienda explicarles "con naturalidad" lo que pasa o alguna explicación que les sirva para no salir, por ejemplo en los de tres decir que "están arreglando las calles" y de cuatro en adelante que "hay un bichito malo que si no nos ve salir se acabará yendo", además de "jugar mucho con ellos, especialmente con la imaginación".

En general, "rutinas dirigidas, pero con más flexibilidad, ha apostillado. En los de siete a doce años, hay que ofrecerles informaciones "más realistas del porqué del confinamiento", y aportar cronogramas de tareas pero con flexibilidad y con variedad de tareas, incluidas las pantallas, pero "con moderación".

Ya para niños de 13 años en adelante, el profesor aboga por "darles autonomía para la gestión de sus deberes, aunque a veces sean inconsistente" y "no olvidar que necesitan red social con las amistades, luego tendrán que usar más las videoconferencias".

En cuanto a la sociedad en general, defiende "mantener un ritmo de rutinas similar al que se venía haciendo", hacer videollamadas con los seres queridos, tomar el aire por ventanas o balcones, intentar tener un contacto con la naturaleza "aunque sea con documentales", cantar, bailar y tocar instrumentos musicales para expresarse emocionalmente a diario, hacer ejercicio, jugar , reír, cocinar, pintar, leer y escribir, entre otras propuestas.

"Soñar con qué haremos después del confinamiento. Si se puede, colaborar con actividades solidarias. Evitar todos los excesos de pantallas, de pasividad, de información, etcétera. Sabernos vulnerables y unidos a los otros, paradójicamente, nos hace mucho más fuertes", concluye en su serie de consejos ofrecidos a través de la Universidad Pontificia de Salamanca.