20 de abril de 2019
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  • 23 de diciembre de 2010

    Ex alumnos del profesor de kárate condenado por abusos se manifiestan hoy en Valladolid por la revisión del caso

    VALLADOLID, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -

    La Plataforma de Apoyo de Alumnos del profesor de kárate Felipe C.M, condenado a ocho años y medio de prisión por un delito de abuso sexual cometido en 2004 en un pueblo de la provincia de Valladolid sobre una alumna que en aquellas fechas contaba con 12 años, ha convocado para este jueves, día 23, una manifestación en la capital vallisoletana para volver a proclamar su inocencia y exigir la revisión del caso.

    La movilización, que se suma a las concentraciones que el colectivo viene celebrando desde que se dictó sentencia condenatoria contra el karateka, saldrá a las 11.00 horas de la calle Constitución, ante El Corte Inglés, y discurrirá por Santiago, la Plaza Mayor, Ferrari, la Plaza de Fuente Dorada, la Bajada de la Libertad y Angustias, para concluir, sobre las 11.30 horas, en esta última calle ante el Palacio de la Audiencia Provincial, donde tendrá lugar una concentración hasta las 12.00 horas.

    El objetivo de la manifestación-concentración y pedir una vez más la revisión del caso, denunciar la vulneración del derecho constitucional a la presunción de inocencia, así como por la omisión de pruebas y testigos presentados por el condenado en el juicio y las condenas sin pruebas objetivas, según informaron a Europa Press fuentes del colectivo.

    El profesor fue condenado en primera instancia por la Audiencia de Valladolid, fallo posteriormente ratificado por el Tribunal Supremo, a la pena de ocho años y medio de cárcel y a indemnizar a la menor con 12.000 euros, junto con su inhabilitación para impartir clases de kárate a menores de 18 años durante un periodo de cuatro años, la prohibición de aproximarse a la víctima y a sus familiares por idéntico plazo de tiempo y a una distancia no inferior a 500 metros y a la imposibilidad de volver a la localidad en la que residen estos últimos durante cuatro años.

    El Ministerio Fiscal y la acusación particular, en representación esta última de la familia de la menor, habían solicitado para el condenado penas de 8 y 13 años de cárcel, respectivamente, así como el pago de una indemnización de 12.000 euros, mientras que la defensa no sólo pidió una sentencia absolutoria sino que solicitó a la Sala que condenara en costas a la segunda de las acusaciones por "temeridad" en el mantenimiento de los cargos contra su cliente.

    Durante el juicio, el acusado se declaró inocente de los cargos que se le imputan y la menor, que declaró a través de un biombo para mantenerla separada de su supuesto agresor, ratificó íntegramente la denuncia presentada en su día.

    Ésta fue interpuesta por su propia madre, después de que la niña, que desde los 5 años venía recibiendo clases de kárate por parte del procesado, le confesara los supuestos abusos a los que venía siendo sometida por parte del condenado.