26 de mayo de 2020
12 de agosto de 2008

Fomento inaugura mañana un tramo de nueve kilómetros de la futura autovía Valladolid-Segovia

SEGOVIA, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Fomento abrirá mañana al tráfico dos calzadas del tramo de nueve kilómetros que une los municipios segovianos de Gomezserracín y Navalmanzano en la futura autovía autonómica Valladolid-Segovia. Esta vía completa la nueva variante de la localidad de Pinarejos, cuya primera calzada se puso en servicio en febrero de este año.

Según indicaron a Europa Press fuentes del Gobierno regional, en el tramo que se abre mañana al tráfico se localizan el enlace completo de acceso a la localidad de Gomezserracín y los semienlaces de los extremos de la variante de Pinarejos, así como un total de ocho pasos superiores (incluyendo los tres de dichos accesos) que aseguran la permeabilidad transversal de la autovía y que también se ponen en servicio.

La construcción de la nueva autovía autonómica Segovia-Valladolid continúa "a buen ritmo", lo que permitirá según las mismas fuentes que "en el tiempo récord de dos años" pueda estar en servicio todo el corredor.

En estos momentos, está abierto al tráfico el tramo Valladolid-Cuéllar y la salida de Segovia, junto a los nueve kilómetros que mañana se ponen en servicio, unos 60 kilómetros de autovía están ya abiertos al tráfico. La inversión global en la segunda autovía autonómica asciende a 350 millones de euros.

Esta infraestructura, que responde al compromiso de la Junta de Castilla y León de contribuir a la conexión por alta capacidad de todas las capitales de provincia, estará finalizada al entrar en servicio el segundo tramo Cuéllar-Segovia, algo que está previsto para otoño de este mismo año.

El Gobierno regional considera que esta segunda autovía de titularidad autonómica constituirá "un eje fundamental" de vertebración de la Comunidad porque "une dos capitales de provincia, canaliza uno de los tráficos más importantes de Castilla y León con cerca de 8.000 vehículos diarios, contribuye a mejorar la accesibilidad a nivel nacional descargando de tráfico la A-6 y la A-62 en el tramo Valladolid-Tordesillas y es una clara alternativa para conectar Madrid con los ejes Valladolid-León y Valladolid-Palencia-Santander".

Asimismo, apunta que dará como resultado "una mejor vertebración y accesibilidad del territorio, reduciendo los tiempos de recorrido y mejorando tanto los tráficos de paso como los desplazamientos internos". Estas ventajas "potenciarán los intercambios comerciales, culturales y turísticos y favorecerán la expansión y desarrollo de los municipios del entorno y, por tanto, de toda la región", añadieron las mismas fuentes.

ESPECIFICACIONES TÉCNICAS

La accesibilidad de la futura autovía queda garantizada mediante el diseño de 26. Asimismo, contará con un total de 71 estructuras: 43 pasos superiores, 25 pasos inferiores y 3 puentes sobre los ríos Cega y Pirón y el Arroyo de Roda.

Los accesos a instalaciones, servicios y resto de propiedades públicas o privadas quedan garantizados mediante una red de caminos paralelos de 128,2 kilómetros y 21,6 kilómetros de vías de servicio.

En relación con el medio ambiente, en los anteproyectos redactados se han incluido los correspondientes estudios de impacto ambiental que incluyen las medidas correctoras encaminadas a integrar la autovía en el medio natural.

El trazado discurre por el corredor de la actual CL-601 aprovechando al máximo la infraestructura existente. Este aprovechamiento se traduce fundamentalmente en la conversión de la actual calzada en una de las dos calzadas de la futura autovía, en aquellos tramos donde el trazado existente cumple los requisitos técnicos de la nueva autovía. Sólo es necesario construir las dos calzadas de manera completa en los tramos correspondientes a las nuevas variantes (Portillo, Pinarejos y Roda de Eresma).

En lo que se refiere a la seguridad vial de los usuarios, la autovía dispone de los sistemas más avanzados, mientras que en cuanto al objetivo de desarrollo sostenible, se han tenido en cuenta todos los sistemas de respeto medioambiental tanto en la construcción como en la puesta en servicio.

La nueva autovía dispone de una construcción más moderna y con curvas mejor trazadas, lo que augura una conducción más cómoda. A esta circunstancia hay que añadir que la Valladolid-Segovia se ha diseñado como una autovía de nueva generación, con la utilización de un asfalto poroso, menos ruidoso que el convencional y que permite drenar el agua de lluvia hacia las cunetas y evitar el deslizamiento de los vehículos por el temido efecto del 'aquaplaning'.

El proyecto de la Valladolid-Segovia contempla la ejecución de cunetas tendidas que eviten los vuelcos cuando se produzca una salida de la vía, la separación de las dos calzadas por barreras metálicas que, a diferencia de lo que sucede con las vegetales, impidan la invasión del carril contrario y el uso de quitamiedos de doble onda, muy demandados por los motoristas porque evitan las amputaciones en las caídas de moto que se producen contra los postes de las barreras tradicionales.

Por otro lado, la atención prestada a los aspectos de seguridad vial en esta nueva autovía ha hecho que se empleen criterios de calidad en la conducción y siniestralidad para primar o penalizar en el pago del canon a las empresas concesionarias en función del servicio que ofrezcan a los usuarios.