15 de diciembre de 2019
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  • 25 de junio de 2009

    El futuro de la 'canguro' acusada de la muerte de un bebé, a expensas de la respuesta a 18 preguntas

    En el cuestionario se incorpora una la relativa a si la niña pudo resbalarse de los brazos de la imputada cuando le daba de comer

    VALLADOLID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

    Los nueve integrantes del jurado popular, seis mujeres y tres varones, encargado de determinar la culpabilidad o no de la 'canguro' María del Rosario R.D, la mujer de 40 años a la que se imputa la muerte de un bebé que tenía a su cargo en agosto de 2007, se retiró a deliberar a partir de las 11.00 horas tras recibir de la magistrado que preside la sala el objeto del veredicto o cuestionario cuyas respuestas determinarán el futuro de la procesada.

    Dicho cuestionario, que consta de un total de dieciocho preguntas, incorporó a última hora una relativa a si el jurado considera probado que el suceso pudo producirse al resbalarse la pequeña, de seis meses, entre los brazos de su cuidadora cuando ésta le daba de comer, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

    Tal posibilidad, para sorpresa de todos, fue apuntada ayer por Rosario al hacer uso de su derecho a pronunciar unas últimas palabras antes de la conclusión del juicio, momento en el que aseguró que su primer abogado le aconsejó que omitiera ese importante hecho, lo que hubiera llevado a Rosario a mantener a lo largo del proceso que la niña se atragantó con el puré y ella se limitó a practicarle distintas maniobras de reanimación.

    En contra de la procesada figuran los informes de los peritos forenses que descartan la posibilidad del atragantamiento, ya que no aparecieron restos de puré en las vías aéreas y el estómago de la pequeña, y también que las gravísimas lesiones sufridas se hubieran producido por una simple caída doméstica.

    Y es que la pequeña Ana Elena presentaba una quincena de lesiones traumáticas en la cara, producto de cinco o seis golpes, y una en la frente, la que causó la muerte al originar un edema cerebral, que, según los expertos, pudo producirse cuando la acusada cogió a la niña por la espalda, la sacudió con violencia y luego golpeó su cabeza contra una superficie rígida pero acolchada, posiblemente un sofá.

    El Ministerio Fiscal y la acusación particular solicitan 12 y 25 años de cárcel, respectivamente, al considerarla responsable de un delito de homicidio en el primer caso y de un asesinato en el segundo, mientras que el defensor de la cuidadora solicita una sentencia absolutoria y, alternativamente, una pena mínima de tres años por delito de homicidio culposo o imprudente, con la atenuante analógica derivada de su limitación cognitiva, que la sitúa en la categoría de límite o borderline.