20 de noviembre de 2019
20 de octubre de 2019

Mujeres cineastas coinciden en la dificultad de consolidar su carrera tras debutar en la dirección

Exigen paridad en equipos y comités de selección de televisiones públicas y festivales

Mujeres cineastas coinciden en la dificultad de consolidar su carrera tras debutar en la dirección
III Encuentro de mujeres cineastas en el marco de la 64 Seminci.SEMINCI

VALLADOLID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de una veintena de mujeres cineastas ha participado en el tercer encuentro convocado conjuntamente por la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) y Caimán Cuadernos de Cine y que en esta 64 edición se ha desarrollado desde la perspectiva de 'El reto de la primera película'.

Partiendo de la pregunta inicial de si es más difícil dirigir una primera película para una mujer, las participantes en este reunión han constatado que la primera película es solo un punto de partida que permite entender cómo el verdadero reto es conseguir después la consolidación de la trayectoria.

Para respaldar esta afirmación, las realizadoras han recordado que de los 3.358 largometrajes desarrollados entre 2000 y 2018, solo 393 llevan la firma de una mujer, lo que supone el 12 por ciento del total. Además, de esos 393, 304 correspondían a terceras o ulteriores películas. Además, han incidido en que, entre 2010 y 2019, solo seis mujeres han sido reconocidas por la Academia como candidatas a mejor película documental y ninguna de ellas era cineasta debutante.

Entre las conclusiones derivadas del encuentro, que se han presentado este domingo en una mesa redonda moderada por Jara Yáñez, las mujeres cineastas han exigido paridad en la composición de todos los equipos de selección de proyectos a todos los niveles de las televisiones públicas así como en los comités de selección, dirección y composición de jurados de todos los festivales.

En concreto, la cita de este domingo ha reunido en el Salón de los Espejos del Teatro Calderón a Concha Gómez, Patricia Ferreira, Carla Simón, Elena Molina, Alauda Ruiz, Nely Reguera y Anxos Fazáns, además del director del festival, Javier Angulo, y el director de la revista Caimán Cuadernos de Cine, Carlos Heredero.

Todas ellas han destacado, entre sus principales reivindicaciones, medidas que faciliten la conciliación, por lo que han reclamado la regulación definitiva de las bajas por maternidad y paternidad repartidas y no intercambiables.

También han solicitado que las ayudas públicas a la distribución incluyan entre sus baremos de puntuación medidas de discriminación positiva para las películas dirigidas por mujeres, además de considerar la posibilidad de favorecer incentivos fiscales para las salas de exhibición que dediquen esppecial atención a las películas dirigidas por mujeres.

En la misma línea, aunque han coincidido en que se observa que las medidas de discriminación positiva vigentes en las actuales legislaciones están consiguiendo parte de sus objetivos, sobre todo en las ayudas que se dirigen a películas de menor presupuesto, no resultan eficaces en aquellas que cuentan con mayor presupuesto.

En este sentido, proponen la implantación de un nuevo sistema de cuotas a fin de destinar un porcentaje del Fondo de Protección para conseguir que las películas dirigidas por mujeres puedan acceder a mayores presupuestos, lo que permitiría consolidar el desarrollo de trayectorias profesionales mantenidas en el tiempo.

Asimismo, las mujeres cineastas han abogado por incluir en todos los programas educativos a los referentes femeninos del cine, además de explicar los motivos por los que estas no han formado parte hasta ahora de la historia del cine. Por ello, animan a convertir esa educación en una herramienta transformadora capaz de educar la sensibilidad, la mirada y el pensamiento crítico, también desde una perspectiva de género.

"Si históricamente las mujeres cineastas trabajaban en soledad, estamos ya en el tiempo en que esa soledad se ha transformado en solidaridad", señalan en sus conclusiones las realizadoras, que también han aprovechado para destacar la "imprescindible" labor de asociaciones como CIMA o Dones Visuals.

Por último, todas ellas han animado a las mujeres que quieran hacer cine a formar parte de estas asociaciones y colectivos, donde encontrarán nuevos puntos de apoyo y referencias que las impulsen en sus objetivos y proyectos profesionales porque "hacer cine y ser mujer es posible".