23 de enero de 2020
  • Miércoles, 22 de Enero
  • 17 de marzo de 2010

    Barcelona afronta cinco meses de corte ferroviario en la Meridiana con 29.000 afectados

    BARCELONA, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

    Barcelona afronta desde el 28 de marzo, Domingo de Ramos, un corte ferroviario para construir el intercambiador de Sagrera-Meridiana que afectará durante cinco meses a 29.000 usuarios de las líneas R3, R4 y R7 de Rodalies, lo que se traduce en 57.000 desplazamientos diarios, explicó hoy el secretario de Movilidad de la Generalitat, Manel Nadal.

    La interrupción se alargará hasta el domingo 12 de septiembre entre las estaciones de Arc de Triomf y Sant Andreu Arenal. Las alternativas programadas se basan sobre todo en la Línea 1 del Metro, en un autobús lanzadera por la mañana los días laborables, y en que los usuarios utilicen otras líneas en origen, como la R2 de Rodalies y Ferrocarrils de la Generalitat (FGC).

    La Generalitat afronta así la primera prueba de fuego de Rodalies desde que asumió su gestión, el 1 de enero. Nadal subrayó que es una interrupción "imprescindible" para la nueva estación de Rodalies que conectará con el Metro, que se inaugurará a finales de año, y que responde a la reclamación de "inversiones ferroviarias" de los catalanes.

    La nueva estación, incluida en el Plan de Cercanías 2008-15, supone 39,8 millones de euros y estará cerca de la futura estación del AVE de La Sagrera. Tendrá un andén de 200 metros y un vestíbulo conjunto con las estaciones de la L1 y L5, y las futuras de la L9 --cuyas obras están en marcha-- y L4. Registrará 130.000 viajeros diarios, más del doble de los 52.000 actuales.

    El túnel de Rodalies impide ahora que el vestíbulo esté en un solo nivel, por lo que debe bajarse tres metros la cota del túnel. Además, se colocará una nueva catenaria rígida, de forma que todos los túneles ferroviarios de Barcelona tendrán este sistema, más fiable. En paralelo, ya han empezado de noche las obras para instalar la catenaria rígida en la estación de Sants.

    En rueda de prensa, Nadal defendió que han preparado un dispositivo alternativo "bien dimensionado", y garantizó que lo adaptarán según las necesidades. Se probará en Semana Santa, cuando baja la movilidad, aunque coincidirá con el corte entre las estaciones de Pep Ventura y La Pau de la L2 del Metro, tramo que se sustituirá con autobuses.

    EL CORTE NO ES POR EL AVE

    El delegado del Gobierno, Joan Rangel, dijo que puede ser el mayor corte de Rodalies en tiempo, pero recordó que servirá para mejorar las Rodalies y no el AVE, dos años después de que la llegada del AVE hipotecase el servicio de proximidad. A la vista de más interrupciones, Nadal destacó que diseñan los cortes escalonadamente: uno para construir el intercambiador de Arc de Triomf, otro para cubrir las vías en Sants, y otro en Sant Feliu de Llobregat para eliminar el paso a nivel.

    Las líneas de Vic-Puigcerdà (R3), Manresa (R4 norte) y Martorell-Universitat Autònoma de Barcelona (R7) terminarán desde el 28 de marzo en Sant Andreu Arenal, estación que se mantendrá en un futuro. Desde allí los viajeros saldrán sin tener que validar el billete, y podrán utilizar el mismo título de Renfe para coger la L1 del Metro si van a plaza de Catalunya o Arc de Triomf.

    La frecuencia del Metro alcanzará los 29 convoyes por hora, cuando en hora punta suele estar en 26. Entre las 6 y las 10 horas de los días laborables se habilitará un autobús lanzadera que parará en Clot (R1, R2 y R4 sur, cuyos trenes finalizarán en Badalona) y La Sagrera (L1 y L5 del Metro), ya que han detectado una punta de demanda entre las 7 y las 8.15 horas.

    La línea de Media Distancia Barcelona-Manresa-Lleida también tendrá que desviarse por Passeig de Gràcia. Todos los cambios se publicitarán con 330.000 horarios, 71.500 dípticos, 11 mensajes de megafonía, carteles, información en máquinas autovenda y los nuevos teléfonos 902 41 00 41 y web de Rodalies rodaliesdecatalunya.cat, que funcionará desde la semana que viene.