23 de agosto de 2019
23 de febrero de 2008

Barcelona puso 33.000 multas por consumir alcohol en la calle en 2007, 32.000 por venta ambulante y comisa 130.000 latas

BARCELONA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Barcelona puso el año pasado 33.302 sanciones a ciudadanos por consumir alcohol en la vía pública, otras 32.245 personas por compraventa ambulante y comisó 129.971 latas que eran vendidas en la vía pública, según informaron a Europa Press fuentes municipales.

Tanto el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública como la compra-venta ambulante son comportamientos que no están autorizados por la ordenanza de convivencia, conocida popularmente como la del civismo, y que entró en vigor en 2006.

Durante su segundo año de aplicación, se pusieron 104 sanciones a personas que compraron en puestos de venta ambulante. Además, se multaron a 9.025 ciudadanos por orinar o escupir en la vía pública.

En una entrevista de Europa Press, la concejal de Seguridad, Assumpta Escarp, explicó que la intención del Consistorio es actuar de forma "preventiva", como en el caso de la requisa de latas. Por ello, según Escarp, "hay cosas que se empieza a notar que ya no están en el espacio público, como los limpiacristales".

En el caso de la venta ambulante, la concejal dijo que "la presión --sobre los vendedores-- se nota mucho", por lo que "han cambiado las costumbres". La estrategia consiste en "mantener la presión y no aflojar en ningún lugar de la ciudad", por lo que los 'manteros', en menor cantidad, se van trasladando a otras ciudades del área metropolitana, que ya están adoptando medidas similares a las de la capital.

PROSTITUCIÓN.

En cuanto a sanciones sobre el ejercicio de la prostitución en la vía pública, se pusieron 2.937 sanciones relacionadas con esta práctica, de las cuales 874 fueron para clientes de la prostitución callejera.

La ordenanza cívica prevé, en sus artículos 35 y 39, sanciones que oscilan entre los 120 y los 750 euros a aquellas prostitutas que ejerzan su trabajo en las vía pública, que invaden o impiden el tráfico de vehículos o estén situadas a menos de 200 metros de centros educativos.

Para Escarp, la presencia de prostitutas en zonas como el Raval o la Ronda Sant Antoni y Glòries ha disminuido. Además, se actúa contra las redes de explotación de mujeres y de inmigración ilegal, y contra los pisos que funcionan como casas de citas.

La concejal quiso remarcar que la ordenanza del civismo también prevé "salidas" tanto para las prostitutas como para los vendedores ambulantes que quieren conseguir un trabajo normal.