15 de noviembre de 2019
29 de julio de 2009

El jefe de la banda que traficaba con cocaína oculta en veleros fue miembro del GAL

BARCELONA, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

El jefe de la organización internacional dedicada al tráfico de cocaína que se ocultaba en veleros, desarticulada la semana pasada por la Policía Nacional, fue miembro del GAL y participó en el asesinato de un hombre a quien confundieron con un integrante de ETA, en Biarritz, el 24 de diciembre de 1985, por el que fue condenado por la Audiencia Nacional.

Según informaron a Europa Press fuentes cercanas a la investigación, se trata de J.P.L., que fue condenado a 26 años de cárcel por su participación en el asesinato de Robert C. en el café de Lacroix des Champs, dentro del comando dirigido por I.M. --condenado en su día por tráfico de drogas en Tailandia--, e integrado por J.L.F., J.R.L. y C.P.

El asesinato de Robert C. se debió a una confusión del comando puesto que no era miembro de ETA, si no que en realidad era un electricista. Los autores eran todos de la ultraderecha barcelonesa.

En la operación contra el narcotráfico, la policía detuvo además a otros tres implicados, dos de ellos eran los tripulantes que trajeron la cocaína líquida en dos depósitos del velero desde Colombia hasta Barcelona, de la que intervinieron 405 litros, y 20 kilos de pasta de coca.

La droga era introducida por vía marítima en el Port Fòrum, en Sant Adrià de Besòs (Barcelona), procedente de Colombia a través de Brasil y Venezuela, según informó la Jefatura Superior de Policía. Se trata de la incautación de cocaína más importante en Catalunya en lo que va de año.

La operación se inició a mediados del año pasado cuando los agentes recabaron información sobre que uno de los detenidos estaba preparando la introducción en España de una gran cantidad de cocaína.

La investigación permitió descubrir la existencia de una empresa creada por el arrestado dedicada a la exportación e importación de maquinaria pesada. A través de ésta, adquirió un velero registrándolo legalmente a nombre de una tercera empresa.

Cuando la banda tuvo la embarcación en su poder la retiró a dique seco para llevar a cabo trabajos de acondicionamiento para el transporte de la droga y, por este motivo, habilitaron un depósito de metal bajo el suelo de la cabina.

Una vez manipulado el velero fue trasladado a Brasil por un miembro de la organización para que fuera cargada de droga, y días más tarde dos integrantes del grupo expertos en navegación, recogieron el navío y lo trasladaron a España.

Tras una travesía accidentada por una avería en el velero, llegaron al Port Fòrum, donde les esperaba el jefe del grupo y su más estrecho colaborador, momento en el que la policía detuvo a los integrantes del grupo, que ya han ingresado en prisión.