12 de diciembre de 2019
25 de mayo de 2010

La mayoría de bebés con bajo peso sufren mayor riesgo cardiovascular, según un estudio

La mayoría de bebés con bajo peso sufren mayor riesgo cardiovascular, según un estudio
HOSPITAL CLÍNIC

BARCELONA, 25 May. (EUROPA PRESS) -

Entre el 50 y el 70 por ciento de los bebés que nacen con bajo peso sufren una disfunción en el corazón por un retraso en el crecimiento fetal en el embarazo que provoca mayor riesgo y mortalidad cardiovascular en el futuro, según revela un estudio del Hospital Clínic de Barcelona, publicado en la revista científica 'Circulation'.

Durante la presentación del trabajo, el jefe del Servicio de Medicina Maternofetal del Clínic y responsable del grupo de investigación, Eduard Gratacós, explicó que estos bebés, el 5 por ciento del total de nacidos, tienen un fallo en el corazón por falta de oxígeno y nutrientes en la placenta durante la gestación que sin pruebas específicas no se detecta, pero que provoca que éste no funcione a pleno rendimiento.

El estudio evaluó a 200 niños, 80 de los cuales sufrían un retraso en el crecimiento, y a través de una radiografía constató que en éstos últimos la forma del corazón era más redonda, la del grupo de control era más alargada; su tensión arterial era más alta, aunque todavía no requerían medicación, y presentaban un mayor grosor de las arterias carótidas.

La gravedad de la alteración es distinta en función de la falta de nutrientes y oxígeno que haya sufrido en el útero el bebé --se desconocen los motivos--, que para sobrevivir obliga al corazón a adaptarse y, fruto de la dilatación, ensancharse.

Se trata de un cambio adaptativo a nivel fisiológico que también "tiene un precio" a nivel funcional porque las "fibras cardíacas --de estos niños-- se mueven a una velocidad inferior", advirtió Gratacós, que señaló que las consecuencias pueden ser visibles generalmente más allá de los 40 años.

En cualquier caso, aseveró que no todos los niños con bajo peso son candidatos a padecer esta dolencia. De hecho, se calcula que un 10 por ciento de los bebés nacen con un peso inferior al normal --menor al percentil 10, producto del peso y la talla del bebé--.

De éstos, entre el 50 y el 70 por ciento han sufrido, en algún grado --los hay de muy graves y los hay de leves--, un retraso en el crecimiento en el útero materno, que no está probado que sea por motivos genéticos --los padres no presentaban las citadas anomalías-- o por el consumo habitual de tabaco de los padres, aseguró el investigador.

5.000 BEBÉS CADA AÑO

Así, unos 5.000 bebés nacen en España cada año con este problema --el 5% del medio millón de los alumbrados anualmente--, indicó Gratacós, que destacó las importantes consecuencias para la práctica clínica que podría tener este estudio, como un mayor seguimiento y control del mismo.

Con todo, negó que estos niños deban estar privados de practicar deportes, que indicó por sano, y aconsejó medidas concretas relacionadas con el estilo de vida, como ingerir comida saludable y suplementos nutricionales como el omega-3.

FÁRMACOS CONTRA LA PRESIÓN

Para evaluar el efecto de diversas estrategias terapéuticas a estos bebés, el Clínic ya ha iniciado una investigación que incluirá a 200 niños. La primera firmante del artículo, Fátima Crispi, aventuró la posibilidad de que estos niños reciban medicación contra la presión arterial en el futuro.

No obstante, Gratacós y Crispi aseguraron que todavía es pronto para predecir si se cambiará esta práctica médica, porque para ello es necesario validar el coste-efectividad de estas medidas. Por el momento, señaló que el Clínic hace seguimientos y controles de los bebés con este tipo de afectación.

De esta forma y por primera vez, el grupo del Instituto de Investigación Biomédicas Pi i Sunyer (Idibaps) de Medicina Fetal y Perinatal del Clínic ha demostrado la relación epidemiológica entre el retraso del crecimiento fetal y el aumento de la mortalidad cardiovascular en adultos, tras diez años de estudio.