14 de octubre de 2019
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    La exconsellera Meritxell Borràs describe en un libro la dureza de la cárcel y pide la libertad de los presos

    Insta a sus adversarios políticos a leerlo y a "empatizar" con los reclusos

    La exconsellera Meritxell Borràs describe en un libro la dureza de la cárcel y pide la libertad de los presos
    GENERALITAT DE CATALUNYA

    BARCELONA, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

    La exconsellera de Gobernación de la Generalitat Mertixell Borràs ha presentado este martes el libro '34 dies de tardor i 1 de primavera' (Símbol Editors), un dietario que evoca su paso por la cárcel y el proceso judicial en que está inmersa junto a otros líderes soberanistas: "Es muy duro".

    En el acto de presentación arropada por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha dicho que nunca se habría imaginado acabar en la cárcel y ha resumido así su experiencia en el centro penitenciario de Alcalá Meco (Madrid) junto a la exconsellera Dolors Bassa: "Terrible, la prisión es terrible".

    Borràs fue consellera del Govern de Carles Puigdemont hasta su cese con la aplicación del artículo 155; el 2 de noviembre de 2017 ingresó en la cárcel en la que estuvo hasta el 4 de diciembre y no estuvo entre los exconsellers que reingresaron en prisión en marzo de este año.

    La exconsellera ha criticado que es "muy injusta" la situación de los dirigentes que siguen en prisión preventiva, y ha pedido su libertad por considerar que ninguno de los miembros de aquel Govern ha cometido delito alguno.

    Aspira a que su libro sea leído por sus adversarios políticos y también por ciudadanos que no comparten el proyecto político de la independencia, y ha argumentado que el "ejercicio de empatizar y de escuchar es necesario".

    JUEZ LAMELA

    Borràs se fue en un principio a Bélgica con otros miembros del Govern, entre ellos Puigdemont, pero decidió regresar y comparecer ante la Audiencia Nacional por considerar que no había infringido ninguna ley y porque confiaba en que quedaría en libertad.

    Ha admitido que en aquellos momentos no estaba claro que quedarse en el país belga fuera beneficioso: "No sabíamos si Bélgica nos repatriaría. Quedarse allí era un riesgo considerable; si te devolvían a España, la pena podría ser superior".

    De su primera comparecencia ante la juez Lamela, que ya no instruye su caso, ha asegurado que la magistrada no le miró a la cara ni una sola vez en toda su declaración y que tuvo la sensación de que ni siquiera "escuchó".

    Borràs ha explicado que de su paso por la cárcel nació su amistad con la exconsellera Dolors Bassa, que aún está en prisión preventiva, y en el acto se ha leído una carta de la propia Bassa --leída por la hermana-- en la que afirma: "La única cosa positiva de estos meses ha sido tu amistad".

    PETICIÓN DE MATRIMONIO

    También ha relatado que su paso por la cárcel derivó en que su actual pareja le pidiera matrimonio estando ella presa: al no estar casados, solo se les estaba permitido hablar a través de un cristal, una situación que ambos detestaban.

    Borràs ha asegurado que la mayoría del personal de prisiones con el que trató eran "buena gente" que no entendían su situación, aunque también tuvo que lidiar con algunas de estas personas que no trataban bien a la población reclusa, por ser unas amargadas de la vida, ha descrito.

    La exconsellera renunció a estar en las listas de JxCat a las elecciones catalanas de finales de 2017, y este martes ha asegurado que es una decisión que ya estaba tomada antes del proceso judicial, porque considera que no es bueno "eternizarse" en política.

    Borràs siente "miedo" de no tener un juicio justo, y ha lamentado que haya ciertos dirigentes como el expresidente del Gobierno José María Aznar que les den por condenados, sin respetar la presunción de inocencia, según ella.

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