17 de julio de 2019
  • Martes, 16 de Julio
  • 4 de junio de 2019

    ¿Se debe de dar protección solar a los bebés?

    ¿Se debe de dar protección solar a los bebés?
    MUSTELA

    MADRID, 4 Jun. (CHANCE) -

    La piel de los bebés y los niños más pequeños es especialmente vulnerable frente a la exposición solar.

    Por eso, es necesario buscar productos de alta tolerancia e hipoalergénicos, que protegen eficazmente a los más pequeños frente a la radiación UVA y UVB, respetando la delicadeza de su piel. Pero son muchas dudas las que se presentan al respecto, mitos que siempre rondan cuando uno tiene un bebé, ¿se le puede dar protección a los bebés menores de dos años? ¿Le puede dar el sol a un bebé o hay que sacarle a la calle con protección en el día a día? ¿Cada cuánto tiempo hay que reponer la protector solar para un bebé?

    Lo ideal es buscar una gama específica de protección solar, sin perfume ni alcohol, que proporcione una protección muy alta (SPF50 + UVB / UVA), al tiempo que garantice una seguridad y tolerancia óptimas, clínicamente probadas bajo control dermatológico y pediátrico como las de Mustela, línea referente infantil. De hecho, es apta para todo tipo de piel de bebés y niños, incluyendo pieles sensibles, intolerantes al sol y atópicas.

    Los productos de esta gama están enriquecidos con Perséose de Aguacate, activo natural obtenido a través de un canal de abastecimiento responsable bajo el control de la UEBT, que refuerza la barrera cutánea y preserva la riqueza celular de la piel. Además, toda la gama puede utilizarse desde el nacimiento porque son conscientes de la preocupación de las mamás por su protección desde el primer día. De hecho, la protección solar está en el top of mind de las mamás en España.

    Según un estudio realizado por Kantar Milward Brown para Mustela en el que han participado 600 madres de niños de 0 a 2 años, 7 de cada 10 madres aseguraban aplicar un buen protector solar a diario antes de salir de casa.

    Es muy recomendable buscar productos de textura fluida y untuosa, que se aplican con facilidad sobre la piel y no dejan sensación pegajosa tras su aplicación e invisibles (así que no te extrañe que tu bebé no tenga una capa de crema como llevábamos cuando éramos pequeños).

    En su desarrollo los productos son muy resistentes al agua, a la transpiración y al frotamiento de la toalla o el roce de la ropa. Protección en todas las circunstancias gracias a una doble resistencia al agua y a la arena. Sin olvidar que, a la vez que protegen del sol, ¡dejan la piel suave e hidratada!

    Mustela ha añadido a su gama su Leche Post Solar específicamente concebida para la piel delicada de los bebés y niños, que hidrata, alivia y refresca de forma inmediata. Su aroma delicado y su agradable textura envuelven la piel en suavidad. Además de estar enriquecida con Perseose de Aguacate, contiene Aceite de Aguacate, que ayuda a restaurar y a proteger el manto hidrolipídico, y Manteca de Karité, que nutre y alivia la piel.

    ¿SE PUEDE DAR PROTECCIÓN SOLAR A LOS BEBÉS?

    Hasta los tres años los niños tienen el sistema de defensa cutáneo inmaduro, lo cual hace que sean muy vulnerables frente al sol; por lo tanto, está fuertemente desaconsejado exponerlos directamente al sol.

    Sin embargo, si no puedes evitar llevar a tu bebé a un lugar soleado, debes tomar todas las precauciones necesarias para proteger su delicada piel.

    Una protección solar adaptada, con productos formulados y desarrollados específicamente para poder ser usados desde el nacimiento, es incluso necesaria. Los solares Mustela, explican desde la firma, pueden usarse desde el nacimiento, sobre todo cuando se va de paseo, para proteger la cara, manos y las zonas descubiertas, incluso a la sombra o en el cochecito, siempre siguiendo las recomendaciones de exposición al sol para niños y evitando exponer al sol directamente (especialmente entre las 11 horas y las 16 horas).

    Además, a los niños menores de 3 años, hay que darles de beber regularmente, aplicar el protector solar 10 minutos antes de la exposición para que dé tiempo a formar una barrera protectora más eficaz e hidratar la piel de tu hijo al final del día usando un producto post-solar específico para bebés y niños.

    Además, de aplicar un protector solar específico para bebés y niños, hay que completar la protección con una camiseta que filtre bien la radiación UV, un sombrero o gorra de ala ancha y gafas de sol adecuadas (norma CE, categoría UV3 o 4, con montura ancha o en forma de máscara).

    Hay que aplicar el protector solar incluso en días nublados. Las nubes pueden atenuar la sensación de calor pero no filtran los rayos UV.

    En cuanto a los filtros, son filtros físicos y organominerales, sometidos a test de inocuidad y eficacia para garantizar la máxima seguridad en bebés y niños. Además están testados en pieles atópicas.

    ¿CADA CUÁNTO TIEMPO HAY QUE REPONER CREMA SOLAR A LOS BEBÉS?

    Hay que aplicar un protector solar de índice SPF adecuado (50+) en cantidad abundante, 20 minutos antes de la exposición al sol y de vestir al niño. Repite la aplicación sobre las zonas sensibles más expuestas al sol (frente, pómulos, nariz, labios) cada 2 horas y después de cada baño o en caso de sudar mucho. Primero, se aplica el protector solar sobre la piel (para la cara primero me lo echo en la mano), se extiende bien por todas las partes, por delante y detrás del cuerpo, sin olvidar las zonas sensibles como las orejas, la nuca, el empeine del pie y detrás de las rodillas

    ¿SI LLEVA PROTECCIÓN SOLAR, SE PUEDE EXPONER A UN BEBÉ AL SOL?

    No. La recomendación es evitar exponer al sol directamente a los niños menores de 3 años (playa, piscina...) y, en caso de sol intenso, buscar sistemáticamente la sombra.

    La piel del niño es más frágil que la del adulto frente a la radiación UV: se defiende peor contra las agresiones provocadas por el sol y conserva, durante muchos años, la "memoria" de las quemaduras solares que sufre. Por lo tanto, la infancia es un período clave en cuanto a la exposición al sol, y el papel de los padres es fundamental para preservar la piel de los hijos.

    Nunca dejes a tu bebé desnudo o en traje de baño bajo el sol, aunque lleve protección. Vístelo con ropa holgada de algodón, con tramado de tejido estrecho para que filtre bien la radiación UV, un sombrero o gorra de ala ancha y gafas de sol adecuadas (norma CE, categoría UV3 o 4, con montura ancha o en forma de máscara) y hay que aplicar protección solar, incluso cuando el bebé está a la sombra o si el día está nublado: más del 80 % de los rayos UV atraviesan las nubes y una sombrilla no es protección suficiente.