Descubrimos el poder curativo de la estación Termal de Avène

Descubrimos el poder curativo de la estación Termal de Avène
7 de julio de 2018 CEDIDA POR AVÈNE
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ESTACIÓN TERMAL DE AVÈNE
CEDIDA POR AVÈNE
Actualizado 07/07/2018 11:03:36 CET

   MADRID, 7 Jul. (CHANCE) -

En un paraje único nace una de las aguas más famosas del mundo, Eau Thermale Avène. Esta brota en un pequeño pueblo francés del que heredó su nombre y que se encuentra en pleno corazón del idílico valle de l'Orb. Aquí se encuentra localizado el nacimiento de esta fuente natural de agua que, gracias a su baja mineralización y a su riqueza en oligoelementos, calma, alivia y reduce la sensibilidad de las pieles más delicadas.

Una verdadera cura que se reveló mundialmente a partir de 1990. En ese año, el farmacéutico Pierre Fabre, creador de la dermocosmética, se interesó por este nacimiento y creó los Laboratorios Dermatológicos de Avéne para estudiar sus propiedades curativas.

Pero para conocer verdaderamente la historia del agua de Avène debemos trasladarnos al año 1736, ya que fue en este momento cuando se descubrió su potencial. Un descubrimiento que llegó por casualidad. Todo sucedió cuando uno de los caballos del Marqués de Rocozel -propietario de la finca donde se encontraba el nacimiento- se comenzó a recuperar del purito que sufría al estar en contacto con este manantial, gracias a este suceso el Marqués se dio cuenta del poder de este agua.

MÁS DE DIEZ AÑOS DE INVESTIGACIÓN PARA DAR CON ALGUNA DE LAS CLAVES DE ESTE AGUA TERMAL

Desde ese momento, la fama comenzó a aumentar y eran muchos los viajeros que se acercaban hasta esta localidad para tratarse sus dolencias. Una estación termal primitiva que cayó casi en el olvido hasta que Pierre Fabre tomó las riendas y decidió renovar las termas, y así comenzar a estudiar científicamente el origen del poder de este agua.

Tras diez años de investigación, los Laboratorios Dermatológicos de Avène descubrieron alguna de las claves que hacen de este agua algo único como los peptidos que ayudan a calmar las pieles más sensibles. Aun así, todavía queda mucho camino por recorrer pues desde el propio Avène señalan que "el Agua Termal de Avène no ha desvelado aún todos sus secretos".

Una estación Termal que desde 1990 ha recibido a muchos pacientes o curistas, como les prefieren llamar desde Avène. Con un tratamiento de tres semanas de duración, los curistas son recibidos por un equipo médico que evalúa cuál será el tratamiento que deban recibir. Desde baños con hidromasaje a duchas o pulverizaciones, todo encaminado a conseguir que la piel esté el máximo tiempo posible en contacto con este agua.

Este tratamiento está especialmente indicado para aquellos que padecen dermatitis atópica, psoriasis, quemaduras y otros tipos de daños severos en la piel. Una cura que puede realizarse desde los 4 meses de edad y que tiene unos resultados que se ven desde las primeras sesiones. Abierto desde el mes de abril hasta octubre, más de 2.600 curistas pasan cada año por esta estación Termal para recuperarse de sus dolencias.

Pero además de recibir una intensa cura termal, desde Avène también se ofrecen cursos y clases para aprender a convivir con las enfermedades dermatológicas. Desde talleres para los más pequeños hasta charlas con los padres o pacientes para que sepan cómo reaccionar correctamente cuando su hijo o ellos mismos tiene un brote en la piel. Una cura integral que consigue devolver la calidad de vida a aquellos que conviven diariamente con la piel sensible.

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