28 de noviembre de 2020
20 de abril de 2006

Unos 600 trabajadores del textil reivindican en Ontinyent participar en las conversaciones sobre el futuro del sector

VALENCIA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Unos 600 delegados de empresas del textil de la Comunitat Valenciana participaron hoy en una asamblea en Ontinyent (Valencia) y en una posterior manifestación en la que reivindicaron participar en las conversaciones entre Generalitat y patronal sobre el futuro del sector.

Las federaciones del textil de CCOO-PV y UGT-PV, que organizaron la asamblea donde los participantes criticaron la actuación de la Generalitat respecto a la negociación del plan sectorial de las empresas del textil, reclamaron una reunión colectiva entre sindicatos, patronal y Generalitat --a través de las conselleries de Empresa y Economía--, con el fin de poder hacer un seguimiento y conocer "de primera mano" el plan de ayuda al sector del textil y la confección que se está negociando entre los agentes económicos y la Administración central.

Los sindicatos explicaron que quieren tener "toda la información" de las actuaciones autonómicas que se vayan a realizar, ya que estas competencias recaerán sobre las dos conselleries. Las dos centrales elaboraron un manifiesto conjunto en el que exigieron un "cambio de actitud", porque "la crisis no se puede afrontar sólo con dos partes", y "se han de buscar fórmulas de salvación para las empresas, así como también para el mayor número de trabajadores", señalaron.

Por su parte, el secretario general de las comarcas centrales de CCOO-PV, Paco Molina, aseguró que no le gusta "el planteamiento que se está haciendo de forma bilateral sólo con la Generalitat y la patronal como actores" porque "los trabajadores también forman parte del sector, y hasta ahora sólo se tiene en cuenta a las máquinas y a sus propietarios", dijo.

Los sindicatos afirmaron durante la asamblea que no quieren que las actuaciones se centren "sólo en regulaciones del mercado de trabajo" mientras que "no hay ningún compromiso sólido por parte de las empresas con los territorios donde están ubicadas". Por ello, propusieron que "el redimensionamiento del sector textil vaya acompañado también con medidas de protección laboral y social", para que no repercuta "desfavorablemente" en las economías relacionadas en las zonas y territorios afectados.

Al respecto, desde los sindicatos acusan a las empresas de recibir subvenciones de dinero público para "permitir la pervivencia de las marcas" y que contrariamente "no se produzca ningún compromiso social de protección de puestos de trabajo".

En el acto participaron alrededor de 600 delegados de empresas del textil de toda la Comunitat Valenciana, entre ellos, los de Sáez Merino, Ferrys o Paduana. Posteriormente a la asamblea, se celebró una manifestación hasta la sede de Ateval donde representantes de los trabajadores se entrevistaron con los responsables de la patronal, de los que lograron el compromiso de que se dirigirán "de forma conjunta" a la Generalitat, para que se articule un acuerdo sectorial con la participación de las tres partes implicadas.

Por otro lado, los representantes sindicales defendieron como medidas "válidas" para la "reflotación" del sector la investigación, inversión, diseño, diversificación, especialización en gamas medias y altas y el control de la producción y comercialización, así como la mejora de la cualificación y formación de los trabajadores o un empleo "digno y estable".

DESPIDOS EN PADUANA

Durante el encuentro también se dio a conocer que la empresa Paduana ha despedido a ocho de sus cuarenta y tres trabajadores (alrededor del 20 por ciento del total), mediante lo que los sindicatos denominan "despidos objetivos", por lo que la manifestación se detuvo ante las instalaciones de la firma durante unos minutos en señal de protesta.

La textil Paduana llegó a tener alrededor de 500 trabajadores en los años ochenta, pero, a lo largo de los últimos cinco años, la crisis ha provocado que la plantilla de trabajadores haya bajado más de un 90 por ciento, explicaron.

Al respecto, desde el comité de empresa de la industria se acusó a la dirección de la firma de haber realizado una "gestión nefasta". Asimismo, denunciaron que los despidos "no se han querido realizar a través de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), porque, de este modo, no han de justificar las causas del proceso especificando si se responde a motivos económicos, organizativos o de producción".