9 de diciembre de 2019
14 de diciembre de 2009

La Comunitat es una de las autonomías que menos pan consume, con 38 kilogramos por habitante y año, según un estudio

VALENCIA, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comunitat Valenciana es una de las autonomías españolas que menos pan consume, con 38 kilogramos por habitante y año, según se desprende de un estudio realizado por Mercasa cuyos datos ha ofrecido el rector adjunto de la Universidad CEU Cardenal Herrera, José María Díaz Pérez de la Lastra, en la inauguración de la jornada científico-técnica 'La Salud y el Bienestar a través del Pan', informó hoy la institución académica en un comunicado.

Este encuentro está organizado por Indespan y dirigida por la profesora de Investigación del Centro Superior de Investigaciones Científicas y presidenta de la Junta Directiva de la Asociación Internacional para la Ciencia y Tecnología de los Cereales, Concha Collar.

Esta situación, afirmó Díaz Pérez de la Lastra, "ha estimulado el ingenio de nuestros fabricantes panaderos y pasteleros que están produciendo nuevos y superiores productos que combinan la mejora de las propiedades organolépticas y el aumento de la calidad en los componentes nutritivos".

El rector adjunto de la Universidad CEU Cardenal Herrera recordó los beneficios sobre la salud del consumo de pan, especialmente el fabricado con cereales integrales. "Es uno de los alimentos con un mayor equilibrio nutricional al aportar gran cantidad de energía, un no despreciable contenido de proteínas y un ínfimo porcentaje de grasas", dijo.

"A esto se le añade --prosiguió-- su contenido en vitaminas, especialmente E y B, y minerales como selenio, zinc, cobre, hierro, magnesio y fósforo. Todo esto junto con la presencia de fitoestrógenos explican como el consumo de pan ha sido recientemente relacionado con un descenso en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes".

Pese a los meniconados beneficios, España es uno de los países europeos donde menos pan se consume, en concreto 53,8 kg. por habitante y año, cifra muy alejada de los 134 kilos por habitante de 1964 y de otras cantidades de los años 70 y 80. Nueve de cada diez panes que se consumen en España representan pan fresco frente al pan envasado. Dentro del primer grupo, el más consumido es la barra de pan, con el 71% del total de las ventas, seguida por la baguette, con un 18,5% y el pan integral o con fibras.

Por regiones, se detectan diferencias en los hábitos de consumo. Por ejemplo, el consumo de las barras tradicionales se sitúa en mayor medida en las comunidades del sur y en el centro, mientras que el de baguettes es más frecuente en la costa mediterránea y en el norte de España.

Las compras de pan se realizan, mayoritariamente, en las panaderías tradicionales (58%), seguidas de los supermercados, con más del 29%, y los hipermercados, con el 7%. El resto lo configuran pequeños establecimientos y otras formas comerciales, con cerca del 6%.

Según el citado estudio 'La alimentación en España 2007' de Mercasa, atendiendo a la tipología de hogares, las viviendas sin niños y aquellas que cuentan con una ama de casa que no trabaja fuera son las que consumen más pan, mientras que los jóvenes que viven solos, o las parejas con hijos pequeños lo hacen menos. Los hogares con una ama de casa mayor de 65 años consumen una media de 30 kilos más de pan por persona y año que las menores de 35 años.