10 de diciembre de 2019
11 de febrero de 2010

Interioristas valencianos apuestan por contrarrestar la caída en la construcción con las reformas

VALENCIA, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Colegio de Interioristas de la Comunitat Valeciana apostó hoy por "contrarrestar" la caída en su volumen de negocio provocada por el descenso de la construcción "con nuevos nichos de mercado que se detectan en el ámbito de las reformas", según informó en un comunicado esta organización profesional.

Los interioristas valencianos celebraron un debate sobre el futuro de la profesión con motivo de la clausura mañana de la retrospectiva 'Modus Vivendi', que se exhibe en la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia. En esta muestra los profesionales han hecho repaso de los mejores trabajos desarrollados por el sector durante los últimos diez años, y tras su paso por Valencia, donde ha recibido más de 1.200 visitas, la retrospectiva viajará a Castellón y Alicante.

En el debate, los profesionales analizaron la necesidad de que el interiorista se convierta en "gestor de los espacios para dar respuesta a las nuevas demandas sociales y crear valor". En este sentido, la decana del Colegio de Interioristas de la Comunitat Valenciana, Carmen Baselga, destacó que este sector está "más cerca de la arquitectura que de la moda, porque en tiempos de crisis es un profesional demandado, no tanto para decorar viviendas nuevas, sino para sacar partido a los espacios pequeños".

De este modo, Baselga afirmó que se está detectando un nuevo tipo de consumidor, de segmento medio que, en lugar de comprar, invierte el dinero en optimizar el espacio de su vivienda. Así, subrayó que "durante los próximos años esta será una buena oportunidad de negocio".

Por su parte, la historiadora del Arte y periodista Anatxu Zabalbeascoa --organizadora de la muestra-- consideró que el futuro de la profesión quedará marcado por las nuevas necesidades sociales, de modo que el profesional "deberá preocuparse por la realidad y estar al tanto de los cambios sociales", ya que "sólo así podrá detectar las necesidades del consumidor y ofrecerle respuestas".

A su juicio, "estos cambios se plasman en espacios más abiertos y multifuncionales" debido a que "la tipología de familia está cambiando" y a que "los espacios domésticos deben adaptarse a distintas funciones". De este modo, "cada vez hay más viviendas unipersonales o viviendas-trabajo y todo esto queda reflejado en el interiorismo".

"SE EXIGE SOSTENIBILIDAD"

Para el director de la revista Diseño Interior, José María Faerna, el consumidor también exige "sostenibilidad, no sólo desde el punto de vista de los materiales, con productos reciclados y respetuosos con el medio ambiente, sino también de los espacios". Al respecto, señaló que el interiorista "es reclamado para adaptar y renovar el espacio existente con intervenciones poco invasivas y menos costosas".

Faerna añadió que la mayor presencia de la tecnología en el día a día está llevando a los consumidores a demandar espacios más naturales, con una vuelta a las raíces. Esto se debe a que "la sobresaturación tecnológica está creando verdaderos oasis en los hogares, que se revisten con materiales naturales, como la madera y texturas rústicas", afirmó.

En el ámbito comercial, el director de Casa Viva, Marcel Benedito, aseguró que el interiorismo tiene que ser un "impulso para las ventas" y que el sector "ya no puede conformarse con los tradicionales elementos de venta porque el cliente busca experiencias y valores de marca".

Finalmente, la decana del colegio subrayó que "tras la vorágine, la crisis ha servido para la reflexión y la puesta en orden de los negocios; ha permitido parar y reorganizarse". Así, señaló que la actual situación económica supone "un punto de inflexión y una oportunidad para crear valor y para proporcionar a los clientes proyectos de gran calidad".