Intervenidos cerca de 400 kilos de caracoles en los maleteros de vehículos

Sacos de caracoles inacutados en la operación
GUARDIA CIVIL
Actualizado: martes, 16 noviembre 2010 14:07

CASTELLÓN, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil de Castellón se ha incautado de cerca de 400 kilos de caracoles en el término municipal de Xert (Castellón), en el interior de los maleteros de dos vehículos, según ha informado en un comunicado la Benemérita.

Los hechos ocurrieron cuando, dentro de los servicios de prevención de delitos que la Guardia Civil realiza en la provincia, se realizaba un control de vehículos en la N-232.

Los agentes dieron el alto a dos turismos con seis ocupantes en su interior e identificaron a los mismos como ciudadanos de nacionalidad búlgara y vecinos de Fraga (Huesca).

En un registro del los vehículos se hallaron en los maleteros una treintena de sacos de unos 12 o 13 kilos cada uno repletos de caracoles que arrojan un peso cercano a los 400 kilos.

Por carecer de autorización para la recolección de los mismos, la Guardia Civil procedió a la intervención de los animales y a la denuncia por una supuesta infracción a la normativa sobre espacios naturales, flora y fauna.

Así se dio cuenta al director territorial de la Consellería de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda de Castellón por infringir lo dispuesto en la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad (Artículo 52. Garantía de conservación de especies autóctonas silvestres, apartado 3 por el que queda prohibido dar muerte dañar, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres, sea cual fuere el método empleado o la fase de su ciclo biológico).

Esta prohibición incluye su retención y captura en vivo, la destrucción, daño, recolección y retención de sus nidos, de sus crías o de sus huevos, estos últimos aun estando vacíos, así como la posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares vivos o muertos o de sus restos, incluyendo el comercio exterior.

Posteriormente los agentes de la Guardia Civil devolvieron los animales al medio ambiente en varios puntos de la comarca.

Dichos animales estaban destinados a la venta de forma irregular en comercios de hostelería de la provincia de Lleida, sin pasar los filtros sanitarios pertinentes y poniendo así en riesgo la salud de los consumidores.