22 de mayo de 2019
21 de septiembre de 2014

El Síndic recomienda a Crevillent que sus folletos, impresos y publicidad estén en castellano y valenciano

ALICANTE, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana, José Cholbi, ha recomendado al Ayuntamiento de Crevillent (Alicante) que promueva las actuaciones necesarias para que los folletos, modelos, impresos, publicidad de acontecimientos o cualquier otra forma de comunicación con los ciudadanos que emita el consistorio sea en castellano y en valenciano, es decir que contemplen "la cooficialidad lingüística vigente".

Cholbi ha emitido esta recomendación, consultada por Europa Press, tras una queja de la Associació Colla Ecologista 'El Campanà' de Crevillent, en la que señalaba que en marzo recibió un correo del Ayuntamiento redactado únicamente en castellano, lo que considera que "vulnera la legislación sobre la cooficialidd lingüística vigente en la Comunitat Valenciana".

El defensor del pueblo valenciano destaca la necesidad de un "adecuado respeto lingüístico de los ciudadanos y sobre la cooficialidad lingüística vigente en la Comunitat". En este sentido, recuerda que la Constitución dispone que el castellano es la lengua oficial en el Estado, pero añade que "el resto de lenguas españolas sen también oficiales en las comunidades autónomas respectivas, de conformidad con sus respectivos estatutos".

Así, el Síndic de Greuges subraya que el Estatuto de la Comunitat encomienda a la Generalitat "garantizar el uso normal y oficial tanto del castellano como del valenciano". También recuerda que la Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià "señala el compromiso de la Generalitat en la defensa del patrimonio cultural de la Comunitat y, de manera especial, en la recuperación del valenciano, lengua histórica y propia de nuestro pueblo, del cual constituye la seña de identidad más peculiar".

"MANIFIESTA OBLIGACIÓN DE LAS ADMINISTRACIONES"

Para José Cholbi, "no hay duda sobre la manifiesta obligación de las administraciones públicas, tanto autonómicas como locales, de adecuar, desde un punto de vista lingüístico, las vías o los medios de comunicación con los administrados y facilitar las relaciones mutuas a través de la efectiva y real implantación de un régimen de cooficialidad de ambas lenguas".

En definitiva, destaca, "la normalización lingüística no puede conseguirse, ni ha de hacerse, sobre la base de la infracción de las disposiciones vigentes".