23 de marzo de 2019
  • Viernes, 22 de Marzo
  • 4 de junio de 2008

    Baloncesto/ACB.- El Tau pone la guinda a su gran temporada con su segundo título de ACB

    MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

    El Tau Cerámica conquistó frente al AXA FC Barcelona su segundo título de campeón de la ACB, poniendo así el perfecto colofón a una temporada de ensueño en la que los hombres de Neven Spahija lucharon hasta el final en todas las competiciones.

    Una Liga ACB, una Supercopa de Europa, un subcampeonato de la Copa del Rey (de la que fue anfitrión) y una nueva presencia, la cuarta consecutiva, en Final Four de la Euroliga es el bagaje que firman los vitorianos al término de la temporada 2007-08.

    Una vez más, el conjunto baskonista supo reponerse de la significativa pérdida de su estrella para continuar inmerso dentro de la élite europea. En esta ocasión, el Tau vio cómo el argentino Luis Scola daba por fin el salto a la NBA, quedando huérfano del que había sido su guía durante siete largas temporadas.

    Un verano más, Josean Querejeta tuvo que ponerse manos a la obra en los despachos para mantener la vigencia de un proyecto deportivo que ha convertido al equipo vasco en uno de los grandes del baloncesto español. Fichajes de renombre completaron un plantel de primera fila, pero fue la consistencia del grupo lo que hizo posible el éxito.

    Unos, como el estadounidense Pete Mickeal (de regreso a España tras su aventura asiática) funcionaron, otros no estuvieron a la altura de lo esperado, como Will McDonald o el lituano Simas Jasaitis, y otros, como James Singleton, se truncaron nada más sonar el pistoletazo de salida.

    El ala-pívot norteamericano era uno de los hombres destinados a llenar el vacío dejado por Luis Scola. Sin embargo, y tras un esperanzador debut en las semifinales de la Supercopa frente al Real Madrid, una grave lesión en su rodilla derecha le apartaba de los terrenos de juego durante seis meses.

    Paradójicamente, esta sería la primera oportunidad para la escuadra ceramista de demostrar su solvencia competitiva. El triste contratiempo no sería obstáculo para que los discípulos de Spahija conquistaran su primer título de la temporada: la tercera Supercopa consecutiva y, por tercera ocasión, ante el equipo anfitrión (en este caso, iurbentia Bilbao Basket).

    DE MENOS A MÁS A PESAR DE LA COPA

    En la primera cita del año, Tiago Splitter ya había dado muestras de su capacidad para erigirse en una pieza fundamental del juego del equipo baskonista, pero el juego del equipo, a pesar de los resultados, gozaba de ciertos altibajos.

    El inicio de la andadura en las grandes competiciones creaba ciertas reticencias en el técnico croata, pero traía consigo una de las sorpresas de la temporada: el bosnio Mirza Teletovic dio buena cuenta de su progresión y se convirtió en la clave de los primeros triunfos del equipo vasco.

    El paso de los partidos traería consigo para los vitorianos un mayor rodaje, un paso más en la línea ascendente que representó la andadura del equipo esta temporada. Sin embargo, los 'gasteiztarras' aún tendrían que pelear hasta el último partido para lograr ser cabezas de series en el sorteo de 'su' Copa.

    Una vez allí, ante su público y a pesar de haber disputado una gran final, se vieron superados por el DKV Joventut y un sensacional Rudy Fernández. Sólo la épica apartaba al Tau de su segundo título de la temporada.

    Sin tiempo para lamentos, los de Neven Spahija debían retomar el campeonato doméstico y una Euroliga en la que el sorteo del 'Top 16' les había sonreído. Su camino, sin embargo, resultaría dispar en estas competiciones.

    LUCES EN EUROPA Y SOMBRAS EN CASA

    Siendo infiel a su impronta, el conjunto baskonista dejó ver durante los meses de marzo y abril un estado de forma muy irregular en la Liga ACB. Hasta cuatro derrotas en los últimos seis partidos llegaron a acumular los vitorianos

    La noticia más esperanzadora era el regreso de James Singleton, (clave en estos 'play-off') aunque finalmente se vieron superados con holgura por el AXA FC Barcelona en la lucha por la tercera plaza.

    Radicalmente distinta fue su participación en Europa. El equipo vasco arrasó en el 'Top-16', con cinco victorias consecutivas y cediendo tan sólo el último partido. Tocaría sufrir más ante el Partizan en los cuartos de final, pero en el tercer partido sacó los galones que le atestiguan como uno de los grandes de Europa.

    De esta forma, los vitorianos sumaron su cuarta presencia consecutiva en la Final Four de la Euroliga. En Madrid cayeron contra el CSKA Moscú, a la postre campeón del torneo, pero a pesar de la eliminación, los de Neven Spahija lograron poner contra las cuerdas a las huestes de Theo Papaloukas.

    EL TAU REPITIÓ LA HISTORIA SEIS AÑOS MÁS TARDE

    El Tau repitió la historia de su anterior título de ACB. En aquella ocasión, 2002, el conjunto vasco se presentó en la final habiendo quedado cuarto durante la temporada regular. Una vez allí, ante Unicaja, ganó los dos primeros partidos disputados en territorio malagueño y sentenció el triunfo en casa.

    En el momento decisivo, el conjunto vitoriano ha sabido dar de sí lo mejor. Pamesa Valencia primero, Unicaja Málaga más tarde y AXA FC Barcelona por último para alzarse con su segundo título de campeón de la Liga ACB.

    Frente a los taronjas, sólo un sobresaliente partido de la pareja Williams-Douglas impidió sellar su pase a semifinales con mayor prontitud. No correría la misma suerte el Unicaja de Málaga, que tras ceder el primer partido, caería eliminado en el último suspiro del segundo encuentro.

    Ya en la final, el Tau consiguió lo imposible: no sólo anuló el factor campo azulgrana en el primer asalto, sino que asaltaron en dos ocasiones el Palau Blaugrana. La gran actuación de Tiago Splitter y Pete Mickeal (que tiene en el FC Barcelona su equipo fetiche) dinamitó el fortín culé y dejó en bandeja el título para los vascos.

    Una vez más, y como ocurría en 2002, el Fernando Buesa Arena dictó sentencia. El Tau rubricó el 3-0 en la serie final con un contundente triunfo en casa. Tras derrotar al Pamesa, Unicaja y Barcelona en los 'play-off', los vitorianos volvieron a coronarse campeones de Liga.