27 de febrero de 2021
23 de enero de 2008

El Tau Cerámica vuelve a sucumbir ante el poderío ruso

MOSCÚ, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Tau Cerámica volvió a perder ante el CSKA Moscú --como ya hiciera en la ida-- por 70-62 en un encuentro perteneciente a la decimotercera y penúltima jornada de la primera fase de Euroliga, en el que los de Neven Spahija sólo pudieron plantar cara hasta el descanso, con lo que complican sus opciones de ser segundos de su grupo.

De esta forma, los vascos deberán esperar a la última jornada y al resultado que coseche el Montepaschi Sienna, tercero en discordia, ante el Prokom Trefl. El Tau salvó su imagen y el marcador gracias a un inspirado Rakocevic.

Los baskonistas comenzaron con miedo, permitiendo tiros fáciles al gigante ruso, que rápido aplicó un parcial de 11-0 para avisar a los de Spahija de su liderato en el grupo A y de la inexpugnabilidad del Universal Sports Hall, en donde no han registrado una sola derrota en esta temporada.

A este parcial respondió Rakocevic, que encadenó un tres de tres desde el perímetro y fue el mejor de los suyos. De hecho, el serbio posibilitó que el Tau peleara de tú a tú con el CSKA, que presentó un bagaje anotador mucho más repartido (Siskauskas, Langdon, Holden).

'Rako', con 15 puntos al descanso, consiguió que el Tau lograra voltear el tanteador (28-29, min.17) y darle la primera ventaja a excepción del 0-2 inicial. Sin embargo, la pérdida de concentración y las asistencias de Theodoros Papaloukas, uno de los mejores bases del panorama europeo, dejaron el encuentro ligeramente a favor de los de casa (34-29).

EL DESCANSO CONDENA AL TAU

La valentía de los vascos se quedó sin premio cuando, tras el descanso, Holden, el mismo que castigó a España en la final del Eurobasket, logró un triple como continuación al parcial de 5-0 que habían dejado al término de la primera mitad.

Los de Spahija sufrieron en el rebote y dejaron marcharse a su rival como si estuviera escrito en un guión intocable porque nada pudieron variar. Holden siguió con su exhibición y acabó el encuentro con cinco triples y Papaloukas se marchó hasta las seis asistencias.

Y es que la salida apabullante del CSKA en el tercer acto machacó al equipo español, que sólo pudo maquillar el tanteador en el último asalto gracias a un parcial de 14-20 y donde Splitter comenzó a entonarse aunque ya fuera demasiado tarde como para reaccionar.