5 de abril de 2020
2 de abril de 2008

El Arsenal perdona y Anfield dictará sentencia




   LONDRES, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El Arsenal cedió un valioso empate (1-1) en el Emirates ante el Liverpool de Rafa Benítez en un partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones en el que el dominio 'gunner' se estrelló contra la férrea defensa 'red'.

   Cumpliendo con el guión previsto, el Arsenal se hizo con el control del esférico y llevó el peso del partido. El Liverpool, por su parte, se refugió en la defensa y redujo sus vías de ataque al peligroso contragolpe.

   Sabedores de la fuerza de su rival, el centro del campo 'red' (donde destacó un incansable Javier Mascherano) se aplicó en la difícil tarea de maniatar a Cesc. Anulado el barcelonés, el Arsenal vio limitada su maniobrabilidad en ataque, que durante los primeros compases del encuentro se vio reducida a buscar la espalda de la defensa con balones largos.

   Sin embargo, el Liverpool se mostró incapaz de llevar peligro a la portería defendida por Almunia, y poco a poco los de Arsene Wenger fueron ganando metros sobre el césped del Emirates. El remate alto de Van Persie tras lograr conectar uno de los envíos en profundidad fue el primer aviso serio de peligro.

   La volea del ariete holandés fue la antesala del primer tanto de los 'gunners'. Un clamoroso fallo de marca del Liverpool a la salida de un córner permitió a Emmanuel Adebayor rematar a placer de cabeza en la frontal del área pequeña para inaugurar el luminoso.

   Lejos de amilanarse, los hombres que entrena Rafa Benítez reaccionaron en busca de un empate que lograron apenas 3 minutos después por medio de Dirk Kuyt. Steven Gerrard entró de forma fulgurante por el costado izquierdo y, tras dos quiebros, colocó el balón en bandeja para que el delantero holandés firmara la igualada.

   LOS 'GUNNERS' NO PUDIERON REFLEJAR SU DOMINIO EN EL MARCADOR

   Tras el intercambio de golpes, el partido entró en una fase de cierta locura en la que el Arsenal llevó la manija. Así, el Liverpool terminó la primera parte contra las cuerdas, pero la seguridad de la zaga evitó que el electrónico sufriera variación alguna.

   Tal vez envalentonados por su resistencia, los 'reds' salieron al ataque en la reanudación. Fruto del ímpetu visitante, Kuyt tuvo en sus botas el gol que hubiera culminado la remontada, pero Reina atajó bien en el área chica y el encuentro volvió a recuperar la tónica con la que finalizó la primera mitad.

   Conforme pasaron los minutos, el Arsenal se convirtió en el absoluto dominador del encuentro. En medio del acoso 'gunner', llegó la mejor ocasión del encuentro: un remate de Cesc tras jugada personal de Adebayor a punto estuvo de convertirse en gol, pero Bendtner paró sobre la línea de gol el disparo de su compañero.

   Poco a poco, el cansancio hizo mella en ambos conjuntos y aparecieron los espacios sobre el terreno de juego. Sin embargo, y a pesar de la intención demostrada, ninguno de los dos equipos fue capaz de sacar provecho y firmaron las tablas en un final de partido repleto de imprecisiones.