17 de octubre de 2019
9 de diciembre de 2014

El colectivo europeo de aficionados FSE pide evitar "castigos masivos cortoplacistas"

Lamenta la posible "criminalización total de un movimiento cultural de grada"

MADRID, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

El grupo 'Football Supporters Europe', que engloba a aficionados del fútbol europeo, ha mostrado su "condena absolutamente la violencia en los estadios", pero ha avisado de que los "castigos masivos cortoplacistas contra ciertos sectores de aficionados en toda España", provocados por las "reacciones erróneas de los políticos y clubes españoles" en los últimos días, "pueden desencadenar consecuencias perjudiciales".

"No debería procederse a castigos masivos cortoplacistas contra ciertos sectores de aficionados en toda España. Precisamente por todo el dolor y rabia que provoca la muerte sin sentido de un hincha, es necesario que las autoridades y los clubes no pierdan la percepción de las raíces del problema. FSE condena absolutamente la violencia en el fútbol. Sin embargo, creemos firmemente que las reacciones de los políticos y clubes españoles son erróneas y, en nuestra opinión, pueden desencadenar consecuencias perjudiciales", advierte FSE.

El colectivo defiende que "no está completamente claro que ocurrió en las calles de Madrid en la mañana del 30 de noviembre", cuando falleció Javier Romero Taboada durante una reyerta entre aficionados de Atlético de Madrid y Deportivo. "Existen informaciones y declaraciones contradictorias y las conclusiones definitivas están todavía por llegar. Desde nuestro punto de vista, el estado de la investigación todavía no permite extraer consecuencias sustanciales del incidente", apunta el texto.

"A pesar de esto, políticos, la Federación y los clubes españoles ya han reaccionado. A la vista del estremecedor incidente que culminó con la muerte de un hincha y de la consiguiente presión pública que surge de ello, parece una reacción comprensible. No obstante, los anunciados castigos de grupos completos en todo el país, autodenominados ultras, es altamente problemática y contraproducente: grupos de hinchas han visto ya prohibida su entrada a sus estadios sin que participaran en los incidentes, y parece que se planea la criminalización total de un movimiento cultural de grada", denuncia FSE.

El colectivo entiende que "hay poderosas razones para dudar que los castigos colectivos sean constitucionales", al tiempo que "estas medidas también amenazan a una inmensa mayoría de hinchas jóvenes organizados en grupos como estos y que aparentemente nunca se han comportado de manera violenta o racista en el pasado, o que incluso pertenecen a grupos que han seguido un proceso positivo en los últimos años".

"Varios de estos grupos participan activamente en campañas sociales así como en labores contra el racismo en el fútbol en sus propios clubes y comunidades. Pero, no obstante esto, esos grupos se ven ahora incluidos en el mismo paquete junto a grupos conocidos por haberse comportado de forma abiertamente racista a lo largo de los años, y están a punto de ser castigados sin haber estado involucrados de ninguna manera en el proceso para resolver los problemas del fútbol español", analiza.