26 de enero de 2020
  • Sábado, 25 de Enero
  • 4 de junio de 2008

    Alpinismo.- La alpinista sevillana Lina Quesada regresa satisfecha del Everest y pensando en "la próxima aventura"

    SEVILLA, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

    La alpinista sevillana Lina Quesada se ha convertido en la primera mujer andaluza en coronar la montaña más alta del mundo, el Everest (8.850 metros), desde que hiciera cumbre el pasado 21 de mayo, un logro del que hoy dijo sentirse "feliz" aunque, al mismo tiempo, anuncio que ya está pensando en la "próxima aventura".

    La expedición dio comienzo el 6 de abril y hoy Quesada contó a los medios de comunicación su experiencia en el techo del mundo donde, señaló, "las condiciones no son humanas, pero la montaña tiene ese magnetismo porque es la más alta y la más peligrosa del globo".

    De los momentos más duros de la expedición Lina Quesada resaltó el paso del famoso escalón Hillary, una pared de roca de 12 metros de altura a unos 8.760 metros, que los montañeros pasaron con la ayuda de cuerdas fijas. "Miras hacia abajo y te tiemblan las piernas porque no se ve nada, solo el vacío", reconoció.

    En lo primero en lo que pensó la alpinista cuando llegó a la cumbre fue en su familia, aunque afirma que no hubiera podido hablar con ellos porque estaba muy emocionada después de "más de 14 horas de ascensión". El ataque a cumbre lo realizaron de noche, por lo que no se pudo ver el Collado Sur hasta que no empezó a amanecer. "No me podía creer que estaba allí", espetó.

    Igualmente, desveló que las estrictas medidas de seguridad de los militares locales, así como la subida a la cumbre del Everest de la antorcha olímpica "han complicado mucho el ascenso", y ralentizado los plazos. No obstante, gracias a Pemba, el sherpa que le acompañó, Quesada pudo superar ese retraso con una mayor rapidez en la subida. En su intervención, la alpinista afirmó que que este deporte se está abriendo a las mujeres. "Cuidado con nosotras, porque ya se ha demostrado que somos capaces y venimos pisando fuerte", apostilló entre risas.