18 de septiembre de 2019
2 de febrero de 2009

Economía/Finanzas.- (Ampliación) Almunia dice que la creación de bancos "malos" se discutirá en la UE y en el G-20

Pide que el endeudamiento de las finanzas públicas no se convierta en una enfermedad crónica de la crisis

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, adelantó hoy que la posibilidad de crear "bancos malos" para comprar activos tóxicos a las entidades se discutirá en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que se celebrará en el mes de marzo y la próxima reunión del G-20 que se celebrará en Londres en el mes de abril.

Así, lo puso de manifiesto Almunia en el 'Foro ABC', encuentro organizado por Deloitte y Telefónica, donde Almunia reconoció que esta medida podría considerarse una "paradoja" teniendo en cuenta que lo que se pretende hacer es mejorar la situación de los mercados financieros, aunque recordó que el objetivo es sacar una "parte de la toxicidad" para que puedan funcionar en condiciones de normalidad y dar crédito.

Reconoció que se trata de un debate "muy difícil" que tiene que ver con experiencias "exitosas del pasado" como la de Suecia, que no se enfoca de la misma manera en todos los países y que requiere "al menos" de dos condiciones: la definición correcta de los activos tóxicos y el precio al que salen a la venta dichos activos, algo que interesa no sólo a los agentes económicos, sino a todos los contribuyentes.

En este sentido, concretó que algunos activos tóxicos pueden no recuperar su valor a pesar de salir al mercado, pero que otros en cambio, pueden incluso superar su valor inicial, por lo que no se puede pensar que siempre serán pérdidas. "Depende de cómo se haga, depende del precio. La posibilidad de que al final de la operación surja un beneficio es una posibilidad real", subrayó.

A su parecer, en función de cómo se determine el precio y las condiciones de compra de estos activos se estará trasladando mayor o menor coste de la crisis a los bolsillos de los contribuyentes, cuando ya hay mucho dinero de los ciudadanos al servicio del sistema financiero.

Explicó que muchos países europeos y el propio EE.UU. están analizando cómo resolver este problema, ya que se trata de algo "muy importante", porque en el último trimestre del 2008 la crisis financiera se ha trasladado a la economía real con una "velocidad de vendaval", algo que, a su parecer, tiene mucho que ver con la sequía del crédito.

En este sentido, aseguró que las medidas que se han puesto en marcha para resolver los problemas de la economía real "no tendrán el efecto querido" si no se restaura el flujo del crédito. "El crédito es clave", señaló Almunia, quien consideró que averiguar cómo se restaura el mercado del crédito es la cuestión más importante para abordar en estos momentos.

SIN CRÉDITO NO SE RECUPERARÁ LA ECONOMÍA.

Así, aseguró que hasta que no se recupere el crédito, no se recuperará la economía real, algo que retrasó hasta finales de 2009 o principios de 2010. "Cuando el sistema financiero avance a un sistema normalizado, la economía no financiera podrá volver a iniciar una recuperación a final de 2009 o principios de 2010", concretó.

Almunia reconoció que el problema del crédito aún no está resuelto y que queda mucho por hacer en este sentido, ya que si no se recupera la confianza, las medidas adoptadas no serán suficientes porque la crisis financiera no se ha superado, a pesar de que se ha evitado lo peor de la misma: el "posible colapso" del sistema tras el verano.

En este sentido, Almunia resaltó también la importancia de restaurar la confianza, una tarea que consideró "difícil", ya que es algo que no se puede decidir políticamente porque también responde a muchos elementos de tipo psicológico. "Los gobernantes tienen que aprovechar su capacidad de difundir confianza, también entre las propias entidades, porque si no confían unas en otras, por muy confiados que estén los consumidores, no habrá posibilidad de encontrar otra vez la senda de crecimiento", advirtió.

ENDEUDAMENTO COMO MEDICINA.

Llegados a este punto, Almunia reconoció que el endeudamiento de las finanzas públicas en un momento como el actual es necesario porque hacen falta políticas fiscales expansivas, aunque recordó que, cuando pase el periodo turbulento, habrá que hacer un esfuerzo importante de consolidación presupuestaria. "Ahora es el momento de endeudarse, pero no se debe convertir en enfermedad crónica, sino en una medicina temporal", añadió.

El comisario europeo admitió que el mundo vive una crisis "muy profunda", que va a cambiar muchas cosas, y aseguró que quienes antes sean capaces de imaginar por dónde van los cambios, más fortalecidos saldrán de dicha crisis.

En este sentido, apuntó a dos elementos clave para superar este periodo: identificar los desafíos comunes y no caer en el proteccionismo, algo que se aprendió en la crisis de los años 30 y que sigue siendo la lección "número uno" para salir fortalecido de una crisis, más en el siglo XXI, según dijo.

En cuanto al primer argumento, recordó que a todos los países les interesa afrontar los desafíos comunes de la forma "más coordinada posible", sobre todo, en lo que suponga salir de la crisis siendo más competitivos. "Ya que vamos a tener un sistema financiero más regulado, la parte no financiera de la economía tiene que ser más dinámica de lo que era", indicó.

PATRÓN DE CRECIMIENTO NUEVO.

Así, admitió que el actual dinamismo económico ha estado hasta ahora "artificialmente dopado" por un sistema financiero insostenible, por lo que insistió en la necesidad de apostar por conseguir el dinamismo en otros sectores, creando un patrón de crecimiento distinto y un nuevo pacto social.

Preguntado por la evolución del desempleo en España, aseguró que no le extraña que en la actualidad sea la "primera preocupación" de los ciudadanos, y aseguró que se pueden hacer cosas para que no se cumplan las previsiones de la CE, que apuntan a una tasa cercana al 19% en 2010.

"Las previsiones no las hace gente con una bola de cristal", subrayó Almunia, tras apostar por flexibilizar las asignaciones de recursos humanos de las empresas y combinarlo con ofrecer más seguridad a los trabajadores.

"Soy partidario de que España no pierda competitividad a través de una evolución moderada de los costes laborales unitarios", explicó, tras recordar que España ya no cuenta con la posibilidad de devaluar la moneda como medicina para compensar las pérdidas de competitividad.

Preguntado por si es mejor ahorrar o consumir en tiempos de crisis, aseguró que si hay dinero, lo mejor que se puede hacer es consumir, ya que el ahorro en este momento no es "lo más razonable" desde el punto de vista macroeconómico.

Finalmente, en cuanto a la posibilidad de volver a ser ministro de Economía, aseguró que no es una hipótesis que esté ni en su agenda, ni en la de la persona encargada de realizar la agenda de este Gobierno.