1 de abril de 2020
17 de marzo de 2008

Economía/Finanzas.- La banca española está bien preparada para afrontar "el complejo" 2008 que se avecina, según Fitch

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

La banca española está bien preparada para afrontar "el complejo" 2008 que se avecina, gracias a la fuerte capacidad para captar ingresos de su red minorista y a su gestión de riesgo, entre otras razones, según un informe de la agencia de calificación Fitch.

El buen marco regulatorio en que se desenvuelve y su alta eficiencia, son otros de los motivos que la firma esgrime para fundamentar que la banca española no se enfrentará a problemas en el escenario de incertidumbre.

Los resultados de la mayoría de grandes bancos españoles fueron sólidos y no se vieron afectados por los efectos de la crisis de las hipotecas basura originada en Estados Unidos, dada su mínima o inexistente exposición a productos complejos estructurados, señala Fitch.

La responsable del equipo de Instituciones Financieras de Fitch, Carmen Muñoz, advierte de que "este año será un reto para los bancos, a medida que el crecimiento se ralentice hasta el 2,5% pronosticado, arrastrado por la desaceleración de la construcción, y ante el mantenimiento de las tensiones de liquidez en los mercados internacionales.

No obstante, precisa que la firma "no tiene mayores preocupaciones sobre los niveles de liquidez de los grandes bancos españoles", que cuentan con una reconocida proporción de ingresos procedentes de los depósitos de su clientela, que se caracterizan por su diversificación y estabilidad.

Concretamente, pronostica que Santander y BBVA gozarán de una fuerte rentabilidad este año, gracias a sus negocios, diversificación geográfica y fuertes redes de sucursales en los principales mercados, a lo que se añade las buenas perspectivas sobre las economías latinoamericanas, donde tienen presencia.

Caja Madrid, La Caixa y Banco Popular tienen una mayor exposición a la economía española, pero también gozan de una fuerte red de oficinas, que requerirán un mayor esfuerzo en el negocio de créditos no hipotecarios, así como de los depósitos.