22 de agosto de 2019
  • Miércoles, 21 de Agosto
  • 27 de julio de 2009

    Economía/Finanzas.- Los bancos europeos perderán unos 120.780 millones de la deuda en tarjetas de crédito, según FMI

    LONDRES, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

    Los bancos europeos no lograrán recuperar alrededor del 7% de la deuda de los consumidores vinculada a tarjetas de crédito, que asciende a unos 2,46 billones de dólares (1,72 billones de euros), lo que representaría unas pérdidas de 172.200 millones de dólares (120.780 millones de euros), según refleja un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) citado por el diario 'Financial Times'.

    Por su parte, la institución internacional pronostica que las entidades de EEUU se enfrentan al riesgo de no poder recuperar alrededor del 14% de 1,91 billones de dólares (1,33 billones de euros) en créditos al consumo.

    En concreto, en EEUU la morosidad en las tarjetas de crédito se ha incrementado en los últimos meses ante el fuerte aumento del desempleo, provocando cuantiosas pérdidas a bancos como Citigroup, JP Morgan o Bank of America, así como a emisores de tarjetas como American Express.

    De hecho, la tasa de pérdidas relacionadas con las tarjetas de crédito ha superado incluso en los últimos meses en EEUU a la tasa de paro, algo bastante inusual y que dificulta a las compañías pronosticar la evolución de la morosidad.

    En este sentido, el diario advierte de que la crisis de las tarjetas de crédito se extiende hacia Europa, provocando una creciente oleada de impagos entre los consumidores, especialmente en Reino Unido, el país europeo con la mayor deuda vinculada a tarjetas de crédito.

    A este respecto, Barclays, el mayor prestamista británico en el segmento de tarjetas de crédito, advirtió en mayo de que la morosidad en esta actividad se había incrementado durante el primer trimestre como reflejo de las malas condiciones económicas y del aumento del desempleo.

    Asimismo, Lloyds Banking Group también advirtió respecto al incremento de la morosidad en las tarjetas de crédito, lo que impicaría que las pérdidas vinculadas a esta actividad serían soportadas en su totalidad por la entidad, puesto que no incluyó los préstamos de tarjetas de crédito en el plan de garantías del Gobierno.