8 de abril de 2020
29 de septiembre de 2008

Economía/Finanzas.- La UE sale al rescate de su sistema financiero por el contagio de la crisis estadounidense

Sarkozy insiste en que los Estados miembros no dejarán que sus bancos quiebren

BRUSELAS, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

Varios países de la Unión Europea han intervenido en las últimas horas para rescatar entidades financieras atrapadas en la crisis de las hipotecas de alto riesgo, siguiendo el ejemplo de Estados Unidos. Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo han salvado de la quiebra a la entidad belga-holandesa Fortis, Reino Unido ha nacionalizado Bradford & Bingley y cinco bancos alemanes han actuado para reflotar la entidad hipotecaria Hypo Bank.

Por su parte, el Gobierno de Islandia acordó con el banco central del país la adquisición de una participación del 75% en el accionariado de una de las principales entidades de la isla, Glitnir Bank, mediante una inyección de 600 millones de euros (84.000 millones de coronas islandesas) ante los problemas de liquidez a los que se enfrentaba la entidad.

Las intervenciones ponen de relieve que lo peor de la crisis financiera está llegando a la UE tras el recrudecimiento experimentado las últimas semanas en EEUU y que las autoridades comunitarias empiezan a adoptar medidas más contundentes que en el pasado. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que dirige este semestre la UE, expresó su pleno respaldo a la actuación de los Estados miembros y reiteró que Europa no dejará que ninguno de sus bancos quiebre. Sin embargo, la actuación de los países de la UE no ha servido para calmar las bolsas.

"En Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos y Alemania, los Estados han intervenido para garantizar la seguridad y la estabilidad del sistema financiero en sus países y en Europa. Apoyo sin reservas estas iniciativas. No debemos ceder ante la desestabilización, tenemos que apoyar a nuestros bancos", dijo Sarkozy en rueda de prensa al término de la cumbre entre la UE e India, durante la cual reiteró que el Gobierno francés está dispuesto a intervenir cuando sea necesario.

Sarkozy anunció que en los "próximos días" convocará una reunión en París de los países europeos del G-8 (Francia, Alemania, Reino Unido e Italia), con el objetivo de buscar una respuesta europea ante la crisis financiera. La reunión, a la que también estarán invitados el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, el del Banco Central Europeo (BCE) y el del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, servirá para preparar la cumbre internacional que pide el propio Sarkozy para "refundar un nuevo sistema financiero internacional".

La filosofía del jefe del Estado francés es que no conviene "encerrarse en los dogmas" y que los gobernantes tienen que asumir su responsabilidad e intervenir para regular el mercado, según explicó su consejero, Henri Guaino.

Por su parte, Durao Barroso respaldó las iniciativas del presidente francés y elogió la "excelente colaboración" del fin de semana entre varios Gobiernos y reguladores europeos, en referencia al rescate de Fortis. Su portavoz, Johannes Laitenberger, aseguró que las actuaciones del fin de semana, y en especial el salvamento de Fortis, demuestran que "el sistema financiero europeo funciona y está a la altura de los actuales desafíos.

Tanto Barroso como Sarkozy celebraron el acuerdo en el Congreso sobre el plan de salvamento de Wall Street. "Es evidente que son medidas indispensables para restablecer la confianza en el mercado", dijo Barroso. Pero tampoco el acuerdo sobre el plan de rescate de EEUU ha logrado animar a las bolsas europeas.

RESCATE CONJUNTO

La operación de rescate de Fortis se cerró a última hora de la noche del domingo tras una larga jornada de negociaciones en las que participó el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet. Los Gobiernos de Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo acordaron invertir un total de 11.200 millones de euros en las divisiones de Fortis en cada uno de estos países, con lo que pasan a controlar el 49% del grupo.

Además, Fortis ha puesto a la venta los activos que adquirió del banco ABN Amro, que constituyen una de las principales causas de la caída del banco al no poder financiar su compra. De acuerdo con las informaciones publicadas por la prensa belga, el comprador podría ser ING y el precio podría ascender a 10.000 millones de euros, aunque las negociaciones todavía no han concluido.

La Comisión Europea señaló que el rescate de Fortis respeta a priori las reglas comunitarias sobre ayudas públicas. Bruselas asegura que la nacionalización parcial no constituye en sí misma una ayuda pública y cree que las "medidas de acompañamiento" para garantizar la estabilidad financiera de la entidad, que todavía se encuentran en proceso de discusión, cumplirán la normativa europea porque se están diseñando en estrecho contacto con la comisaria de Competencia, Neelie Kroes.

Pero el plan de rescate no convenció a las bolsas. Tras iniciar la sesión al alza, las acciones de Fortis perdieron más de un 23%. Y la incertidumbre se contagió a la entidad franco-belga Dexia, que se desplomó un 30% en medio de rumores de una posible ampliación de capital para reconstruir sus fondos propios y recuperar la confianza de los mercados. Tanto el ministro de Finanzas belga, Didier Reyners, como su homóloga francesa, Christine Lagarde, aseguraron que están dispuestos a salir también al rescate de Dexia si es necesario.

Dexia se ha visto particularmente afectado por la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos a través de su filial norteamericana FSA, que ha tenido que recapitalizar. Desde principios de año, el valor de sus acciones ha caído casi un 60%.

Por su parte, el banco español Santander acordó, a través de su filial en Reino Unido, Abbey, comprar por 612 millones de libras esterlinas (772 millones de euros) la red de sucursales y los depósitos del banco Bradford & Bingley, tras el anuncio realizado por parte del Gobierno británico de nacionalizar la entidad. El primer ministro británico, Gordon Brown, defendió la decisión de nacionalizar el banco hipotecario Bradford & Bingley (B&B) como única solución para cumplir con el "primer deber" de un Gobierno de garantizar la "estabilidad del sistema" financiero y asegurar que el "interés general" de los ciudadanos está garantizado.