20 de septiembre de 2019
2 de marzo de 2017

S&P ve "difícil" que Popular pueda realizar en breve otra ampliación de capital

Considera que hay "cierta incertidumbre" sobre la manera en la que el banco podría solucionar sus problemas a futuro

S&P ve "difícil" que Popular pueda realizar en breve otra ampliación de capital
BANCO POPULAR

MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

La agencia de calificación crediticia S&P Global ve "difícil" que Popular pueda realizar otra ampliación de capital próximamente después de haber completado antes del verano una operación de este tipo por un valor superior a los 2.500 millones de euros.

"No se puede ir al mercado a pedir capital cada seis meses. A lo mejor sí que pueden encontrar el apoyo de los accionistas, pero no es habitual hacer una ampliación de capital después de haber completado una grande", explica la directora de instituciones financieras de la agencia, Elena Iparraguirre.

En S&P entienden que el principal escollo del banco que preside Emilio Saracho es el elevado volumen de activos problemáticos, algo que perjudica a su cuenta de resultados por la necesidad de realizar mayores provisiones y le impide generar ingresos.

Por ello, los expertos de la agencia de calificación crediticia creen que el plan de reducción de activos improductivos que se presentó antes de la ampliación de capital --y que tenía como objetivo la reducción en 15.000 millones de los problemáticos a 2018-- suponía un "reconocimiento" de la magnitud del problema.

Sin embargo, seis meses después de su presentación, las provisiones que ha tenido que realizar el banco al cierre del ejercicio han sido muy superiores a las anunciadas, ha consumido más capital del comunicado, ha presentado mayores pérdidas de las previstas, no han llegado a los niveles de cobertura y ha aumentado los activos problemáticos como consecuencia de una reclasificación.

INCERTIDUMBRE DE CARA AL FUTURO

A ello se ha unido la "tensión" que se ha producido entre los accionistas y la llegada de un nuevo presidente. Por estas razones, los expertos de S&P consideran que "hay algo de falta de credibilidad" del equipo gestor de Popular respecto a la estrategia presentada antes del verano y cierta incertidumbre sobre cuál va a ser la forma de solucionar los problemas a futuro.

"Hay que saber si lo ocurrido ha sido un incumplimiento temporal del plan o hay un replanteamiento de los objetivos", señala Iparraguirre, quien cree que el proyecto 'Sunrise' podría ayudar a la entidad a reducir su volumen de activos problemáticos, aunque ve que es una operación difícil.

S&P destaca que la complicación para que este vehículo salga adelante reside en si va a haber financiación para él o si Popular va a seguir ligado ofreciéndole fondos. En este sentido, advierte de que la segregación de activos improductivos a esta sociedad puede que no sea percibida por los reguladores como una transferencia real del riesgo.

No obstante, los expertos mantienen que entre las prioridades del banco se encuentra la reducción de activos problemáticos, aunque hay que determinar con qué palancas podría conseguirlo, e inciden en que la situación financiera del banco es "delicada" como para no presentar un plan ambicioso en este sentido.

Además, hacen hincapié en que las entidades, en general, han mejorado sus volúmenes de activos problemáticos, mientras que Popular continúa con grandes problemas y no sigue la tendencia del sistema, lo que en gran parte es consecuencia, en el caso del resto de bancos, de tener unos planes realistas y de ejecutarlos.

UN CAPITAL AJUSTADO

También subrayan que Popular cuenta con unos ratios de capital muy ajustados en términos 'fully loaded', por lo que deberá generar un "volumen importante de capital" en los próximos años para estar en una situación "cómoda".

La manera en la que la entidad podría generarlo es lo que más incertidumbres arroja, puesto que si lo quiere hacer de manera interna, el volumen de activos problemáticos no puede pesar tanto en su balance. Otras opciones de las que dispone el banco para generar capital serían las ventas o la reducción de activos ponderados.

Los expertos de S&P esperan una comunicación "más o menos rápida" de sus planes a futuro, ya que en la presentación de resultados de cierre de 2016 el consejero delegado de la entidad, Pedro Larena, ya señaló que los objetivos del plan estratégico estaban en revisión.