9 de abril de 2020
18 de marzo de 2014

Todos los grupos del Congreso rechazan el contrato único de UPyD porque abarataría el despido

Todos los grupos del Congreso rechazan el contrato único de UPyD porque abarataría el despido
EUROPA PRESS

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

Todos los grupos parlamentarios del Congreso han expresado este martes su rechazo a la propuesta de contrato único indefinido que ha planteado UPyD, asegurando que sólo provocaría una reducción de las indemnizaciones por despido de todos los trabajadores y que, por tanto, conduciría a una mayor precariedad laboral.

El portavoz económico de UPyD, Álvaro Anchuelo, ha destacado durante su defensa de la proposición de ley en el Pleno de la Cámara Baja que uno de los "problemas fundamentales" del mercado de trabajo español es la "precariedad por falta de estabilidad laboral", que genera poca formación de los trabajadores, más siniestralidad laboral, pérdida de productividad y competitividad o dificultades para la emancipación de los jóvenes y los proyectos de futuro.

"Pero esta precariedad no es una plaga bíblica, sino que su causa fundamental es la legislación defectuosa del mercado de trabajo y la dualidad entre contratos temporales e indefinidos, que hacen que el trabajador caiga en una trampa de precariedad, porque pocas veces los contratos temporales acaban convertidos en indefinidos", ha explicado el diputado, lamentando que ninguna de las reformas laborales hayan solucionado este problema sino que más bien lo hayan empeorado.

CONTRATO ÚNICO CON INDEMNIZACIÓN CRECIENTE

Por eso, la formación magenta ve "cada vez más urgente y necesario" que todos los nuevos contratos sean indefinidos con un modelo de indemnizaciones crecientes en función de la antigüedad, partiendo de 12 días por año trabajado (similar a los contratos temporales actuales) y aumentando a razón de dos días por año hasta un máximo de 24 días (uno más que lo previsto en la normativa actual).

Para evitar las críticas de inconstitucionalidad por la descausalización del despido, UPyD plantea una escala alternativa para los despidos improcedentes, que iría de 22 a 34 días. Además, la propuesta recoge los "casos excepcionales" como las interinidades, los contratos por obra y servicio, la formación o las jornadas parciales, siempre permitiendo al trabajador "acumular derechos" y con "cautelas para evitar abusos".

"Esta proposición hace un esfuerzo por encajar la propuesta en nuestra realidad. Tómenla en serio y vótenla, porque mejoraría la protección del conjunto de los trabajadores, simplificaría las modalidades de contratación enormemente, ahorraría bonificaciones al empleo indefinido, daría una oportunidad a nuestros jóvenes de tener un empleo estable, y permitía un mercado de trabajo moderno y con empleo estable y de calidad", ha concluido Anchuelo, asegurando que el contrato único indefinido conllevaría un "mejora muy significativa" para el 93% de los nuevos contratados, que son a tiempo parcial.

PP: SUENA BIEN PERO PODRÍA AGRAVAR LA TEMPORALIDAD

Aunque la mayor parte de los grupos parlamentarios comparten el diagnóstico sobre el mercado de trabajo que UPyD plantea en su texto, no creen que la solución pase por un contrato único indefinido que, a su juicio, sólo conllevaría una reducción de las indemnizaciones para todos los trabajadores y, por ello, una mayor precariedad.

Así, la portavoz de Seguridad Social del PP, Carolina España, reconoce que "no sólo hay que crear empleo" sino que debe ser "estable y de calidad", pero cree que, aunque el contrato único "puede sonar bien", en la práctica "no asegura la estabilidad en el empleo, sino que podría generalizar la precariedad laboral" y "agravar" la dualidad. "Éste no es el único instrumento para luchar contra la dualidad ni soluciona todos los problemas", ha resumido.

Además, ha defendido que la reforma laboral del PP ha permitido frenar la destrucción de empleo y ahora está ayudando a reactivar el mercado de trabajo "apostando de forma absoluta por la contratación indefinida", la flexibilidad y la negociación colectiva. "Es verdad que llevará tiempo recuperar la tasa de empleo anterior a la crisis, pero la tasa de temporalidad ha bajado sustancialmente", ha añadido, confiando en que pronto se verá un "repunte" del peso de los contratos indefinidos.

Por su parte, el socialista José Enrique Serrano ha recordado que "se contrata temporalmente porque se quiere", por los menores costes salariales y de despido de esta modalidad, y "no porque lo exija la ley" ni los métodos de producción. Así que implantar un contrato único no significaría el fin de los trabajos a tiempo determinado ni la rotación sino únicamente una reducción de ciertas indemnizaciones para "que cuadren las cuentas".

NI ES ÚNICO NI ES INDEFINIDO

El portavoz de Empleo de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Joan Coscubiela, ha usado el turno en contra para rechazar una propuesta que plantea únicamente "un placebo con un nombre muy seductor" pero que "agravaría el problema". "Su contrato aparentemente limita la temporalidad pero en la práctica, al rebajar la indemnización por despido improcedente, aumenta ese factor de precariedad", ha añadido, advirtiendo asimismo del riesgo de sustitución de unos trabajadores por otros con peores condiciones laborales.

Además, ha negado que sea un contrato único, ya que permite todas las modalidades actuales "salvo la del eventual", y tampoco cree que fomente la contratación indefinida, ya que de los cambios se aprovecharía sobre todo el empresario que despide con mucha asiduidad ya que pagaría menores indemnizaciones en todos los casos, lo que a su vez supone un "desincentivo" para acudir a la tutela judicial.

Según Coscubiela, el principal error de la iniciativa de UPyD es que "parte de un diagnóstico erróneo" ya que la dualidad laboral no se refiere sólo a los indefinidos y temporales, sino también a otras formas de segmentación como la que se da entre falsos autónomos y asalariados, y se debe más a la estructura del tejido productivo que a la normativa, como demuestra que los datos de temporalidad son diferentes según regiones o sectores, pese a estar regidas por la misma legislación.

Por eso, ha sugerido el modelo alemán como alternativa que, aunque "puede parecer muy bolchevique", pasa por mantener la contratación temporal siempre que esté fundamentada, que los ajustes de empleo a los ciclos se hagan con flexibilidad pactada, recuperar la readmisión obligatoria en casos de despido nulo y que en los despidos improcedentes la opción entre readmisión e indemnización la tenga el trabajador, y que si la empresa no quiere readmitir el juez pueda establecer una indemnización sustitutoria.

LA PRIORIDAD ES LUCHAR CONTRA EL PARO

Carles Campuzano, de CiU, cree que esta idea está "de moda en el mundo académico" pero que "no terminaría de funcionar" en la práctica, porque en gran medida la temporalidad en España se debe a la estructura productiva y porque con el contrato único se seguiría despidiendo igual a los trabajadores más baratos. Además, ha recordado que la prioridad es la lucha contra el paro porque es un problema más grave actualmente que el de la dualidad.

El portavoz de Empleo del PNV, Emilio Olabarria, cree que esta propuesta es "poco novedosa" y que su aplicación conllevaría "precarizar todavía más" la contratación sin "remover ninguna de las patologías que afectan al mercado de trabajo", ya que ni se garantiza la contratación indefinida ni se reduce el número de contratos sino que "incluso se incorporan dos modalidades precarias más" como son la de obra y la de interinidad.

Por el BNG, Olaia Fernández Davila ha recordado que la reforma laboral del PP ya "abarató al máximo" los despidos para frenar la destrucción de empleo y fomentar la contratación indefinida, sin conseguirlo, por lo que duda de que esta "nefasta" propuesta tenga un resultado diferente al partir de las mismas premisas. Joan Baldoví (Compromís-Equo) cree que la iniciativa supondría "igualar por abajo, estandarizar la precariedad laboral" a través de "un nuevo abaratamiento del despido" de cualquier trabajador.

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